<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><?xml-model type="application/xml-dtd" href="http://jats.nlm.nih.gov/publishing/1.1d3/JATS-journalpublishing1.dtd"?>
<!DOCTYPE article PUBLIC "-//NLM//DTD JATS (Z39.96) Journal Publishing DTD v1.1d3 20150301//EN" "http://jats.nlm.nih.gov/publishing/1.1d3/JATS-journalpublishing1.dtd">
<article xmlns:ali="http://www.niso.org/schemas/ali/1.0" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" dtd-version="1.1d3" specific-use="Marcalyc 1.2" article-type="research-article" xml:lang="es">
<front>
<journal-meta>
<journal-id journal-id-type="redalyc">124</journal-id>
<journal-title-group>
<journal-title specific-use="original" xml:lang="es">Theomai</journal-title>
<abbrev-journal-title abbrev-type="publisher" xml:lang="es">Rev. theomai</abbrev-journal-title>
</journal-title-group>
<issn pub-type="ppub">1666-2830</issn>
<issn pub-type="epub">1515-6443</issn>
<publisher>
<publisher-name>Red Internacional de Estudios sobre Sociedad, Naturaleza y Desarrollo</publisher-name>
<publisher-loc>
<country>Argentina</country>
<email>theomai@unq.edu.ar</email>
</publisher-loc>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id pub-id-type="art-access-id" specific-use="redalyc">12455418012</article-id>
<article-categories>
<subj-group subj-group-type="heading">
<subject>Experiencias internacionales de construcción social de la calidad en la producción agroalimentaria</subject>
</subj-group>
</article-categories>
<title-group>
<article-title xml:lang="es">Construcción social de circuitos curtos y de mercado justo: articulación entre intercambio y reciprocidad</article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author" corresp="no">
<name name-style="western">
<surname>Sabourin</surname>
<given-names>Eric</given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="aff1"/>
<email>sabourin@cirad.fr</email>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="aff1">
<institution content-type="original">Antropólogo e sociólogo, pesquisador do CIRAD França, UMR Art –dev y Profesor Visitante en la
Universidad de Brasília, Centro do Desenvolvimento Sustentável, </institution>
<institution content-type="orgname">CIRAD</institution>
<country country="FR">Francia</country>
</aff>
<pub-date pub-type="epub-ppub">
<season>July-December</season>
<year>2018</year>
</pub-date>
<issue>38</issue>
<fpage>150</fpage>
<lpage>167</lpage>
<permissions>
<ali:free_to_read/>
</permissions>
<counts>
<fig-count count="2"/>
<table-count count="0"/>
<equation-count count="0"/>
<ref-count count="60"/>
</counts>
</article-meta>
</front>
<body>
<sec>
<title>Revista THEOMAI / THEOMAI Journal
Estudios críticos sobre Sociedad y Desarrollo / Critical Studies about Society and
Development </title>
<p>
<fig id="gf1">
<caption>
<title>número 38 (segundo semestre 2018) - number 38 (second semester 2018) </title>
</caption>
<graphic xlink:href="12455418012_gf2.png" position="anchor" orientation="portrait"/>
<attrib>Theomai</attrib>
</fig>
</p>
</sec>
<sec>
<title>Introducción  </title>
<p>La renovación del análisis de los procesos de comercialización por la antropología y la
antropología económica en términos de construcción social de los mercados ha llevado a removilizar
los temas de la economía moral (James Scott, 1976) y de la reciprocidad (Marcel
Mauss, 1924,1950; Claude Levi-Strauss, 1967; Karl Polanyi, 1944), mediante las nociones de
“economía solidaria”, “mercado justo”, “circuitos curtos” o “mercados de proximidad”. El
articulo examina el aporte de esas contribuciones teórico-metodológicas para analizar los
esfuerzos realizados en Brasil en materia de comercio justo economía solidaria y de
certificación social de la calidad de los productos agro-alimentares. </p>
<p>Si eses procesos de comercialización confirman la propuesta de Polanyi (1944) de la
“embededdness”: es decir la inserción de las prestaciones económicas y mercantiles en actos y códigos sociales, poco se sabe de la manera en la que opera concretamente esa inserción, en
qué condiciones y según qué principios. Avanzo la hipótesis que eses procesos de construcción
social de mercados más justos o más humanos, proceden de unas modalidades de interacción
entre principios de intercambio mercantil y principios de solidaridad o de reciprocidad
económica e social. Los análisis conducidos en Brasil y algunos otros países, indican que esa
interacción va más allá de la propuesta por Eme y Laville (1996), Laville (2002), Gaiger (2005),
Girard (2007) y otros, de la hibridación entre categorías económicas plurales. Esa interacción
es dinámica y dialéctica por cuenta de la tensión entre las lógicas del intercambio mercantil y
de la reciprocidad analizadas por Alberti, Fonseca y Mayer (1974) y Temple (2003). </p>
<p>El artículo está dividido en tres partes. La primera propone un breve recorrido conceptual
sobre economía solidaria, comercio justo y reciprocidad. La segunda examina el caso de la
política de economía solidaria y comercio justo de Brasil. La tercera parte prolonga el análisis
de otras formas de articulación entre principios de intercambio y de reciprocidad en materia
de comercio de productos agrícolas en Brasil. </p>
</sec>
<sec>
<title>1. Marco conceptual: economía solidaria, mercados y comercio justo</title>
</sec>
<sec>
<title>
<italic>1.1. Economía solidaria</italic>
</title>
<p>Las nociones de economía solidaria o de construcción social de los mercados están movilizadas
para el reconocimiento y la revitalización de los mercados de proximidad tanto en el Sur como
en el Norte (<xref ref-type="bibr" rid="redalyc_12455418012_ref25">Kilcher 2004</xref>; <xref ref-type="bibr" rid="redalyc_12455418012_ref26">Laforga 2005</xref>; <xref ref-type="bibr" rid="redalyc_12455418012_ref22">Gardin 2006</xref>). <xref ref-type="bibr" rid="redalyc_12455418012_ref44">Roustang (2004</xref>) recuerda que “la
economía solidaria defiende el reconocimiento de la reciprocidad como modo de intercambio,
al lado del intercambio comercial y del sistema de redistribución”. Para Fraisse (<xref ref-type="bibr" rid="redalyc_12455418012_ref18">2003</xref>) quien
“dice espacio público, dice primero espacio de palabras comunes fundadas en una relación de
reciprocidad, condición de un reconocimiento mutuo de los puntos de vista y constitutivo de
un eslabón de confianza entre diferentes socios (usuarios, asalariados, voluntarios, poderes
públicos” (traducción nuestra). </p>
<p>La noción de economía solidaria, como la de economía plural, lleva a cuestionar la diferencia
entre el sistema de intercambio comercial y de competencia, el principio de reciprocidad y el
sistema de redistribución. De acuerdo con Roustang (<xref ref-type="bibr" rid="redalyc_12455418012_ref44">2003</xref>), en el caso de las iniciativas
solidarias, existe una idea según la cual la construcción de las necesidades sociales, la
organización de la producción pasa por una forma más o menos codificada de deliberación
entre actores. Esta se diferencia al mismo tiempo de una relación de competencia regulada por
los precios y de una redistribución de tipo administrativo. </p>
<p>Eme y Laville (<xref ref-type="bibr" rid="redalyc_12455418012_ref15">1996</xref>) e Laville (<xref ref-type="bibr" rid="redalyc_12455418012_ref28">2000</xref>) proponen fundar la economía solidaria sobre el principio
de la hibridación entre esas tres formas de economía, en particular por medio de mecanismos
de reinserción de los hechos económicos en lo social, según los términos de Polanyi (<xref ref-type="bibr" rid="redalyc_12455418012_ref42">1957</xref>).
Eses autores distinguen tres categorías: la economía comercial capitalista (el intercambio), la
economía pública (redistribución del Estado) y la economía gratuita o no monetaria (la
reciprocidad). </p>
<p>La principal dificultad queda precisamente, como veremos, en el asunto de la articulación
entre esas tres formas económicas (<xref ref-type="bibr" rid="redalyc_12455418012_ref6">Caillé, 2005</xref>; Sabourin, 2009). Observamos principalmente
una contradicción entre principio de intercambio y principio de reciprocidad que conduce a lo
que llamé a la yuxtaposición de las esferas del intercambio mercantil y de la reciprocidad, es
decir, a sistemas mixtos, o separados, funcionando paralelamente (<xref ref-type="bibr" rid="redalyc_12455418012_ref49">Sabourin, 2009</xref>). Dicha
contradicción es inherente a la propuesta de economía solidaria. Se trata, por lo tanto, de
resolver el antagonismo entre un funcionamiento dentro del emprendimiento o del grupo solidario regido por la reciprocidad y la redistribución y, fuera de él, por un mercado de
intercambio mercantil basado en la competitividad y concurrencia. Para que haya
complementariedad entre los dos sistemas, y articulación más que hibridación, se requiere
interfaces de sistema, para resolver tal contradicción (<xref ref-type="bibr" rid="redalyc_12455418012_ref50">Sabourin, 2010</xref>).  </p>
</sec>
<sec>
<title>
<italic>1.2. Comercio justo</italic>
</title>
<p>El comercio justo puede ser definido como una sociedad comercial basada en el diálogo, en la
transparencia y en el respeto, cuyo objetivo es llegar a una mayor equidad en el comercio
mundial. Buscaría “contribuir para el desarrollo sustentable ofreciendo mejores condiciones
comerciales y garantizando los derechos de los productores y de los trabajadores
marginalizados, principalmente en el sur del planeta” (<xref ref-type="bibr" rid="redalyc_12455418012_ref12">Díaz Pedregal 2006</xref>, p. 13, traducción
mía)<sup>
<xref ref-type="fn" rid="fn2">2</xref>
</sup>. </p>
<p>Para Le Velly (2006, p. 320) ese comercio llamado equitativo “está constituido de intercambios
mercantiles heterogéneos atribuyendo un peso más o menos importante a los defectos y a las
virtudes del mercado y participando más o menos del orden mercantil capitalista”.
En todas esas definiciones, el comercio solidario es presentado como una alternativa más justa
al comercio internacional basado en la lógica del intercambio mercantil capitalista, conocido
por varias alienaciones: explotación de los agentes más débiles, términos del intercambio
desiguales entre Norte y Sur o entre centro y periferia, despersonalización del acto mercantil,
materialización y degradación del vínculo social y por procesos de exclusión. Pero ¿cuál es la
alternativa ofrecida por los promotores del comercio justo? </p>
<p>Desde el punto de vista operacional, se trata de garantizar a los productores un precio
diferenciado que sea más justo que el garantizado por los cursos de los mercados nacionales o
internacionales. Según Díaz Pedregal (2006), existen dos tendencias en el comercio justo: </p>
<p>- La primera es la de la esfera de la especialización: está constituida por actores enteramente
dedicados a la importación y a la comercialización de productos provenientes del comercio
justo. </p>
<p>- La segunda es la esfera del sello, animada por los organismos de certificación.
Resulta de tal distinción que si el conjunto de los productos con sello garantizado por
un organismo certificador viene del comercio justo, todos los productos del comercio
justo no son necesariamente certificados por tales organismos. (<xref ref-type="bibr" rid="redalyc_12455418012_ref12">Díaz Pedregal 2006</xref>, p.
157, traducción mía) </p>
<p>Para Díaz Pedregal, esa oposición se divide entre una visión más política y radical, de un lado
(ligada a la cultura católica marxista), y de otro, una de inspiración más religiosa y caritativa,
al mismo tiempo moral y mercantil, de origen anglosajona. </p>
<p>Desde el punto de vista teórico, el principio común a esas dos tendencias es garantizar, por un
lado, un valor agregado moral, humano o ético, traduciéndose por una relación privilegiada
entre productores y consumidores, basada en la calidad, el origen del producto (certificado o
no), una información sobre la naturaleza del producto y sus condiciones de elaboración; y por
otro lado, un valor agregado de naturaleza material que se traduce por un precio más justo
para el productor y por diversas medidas de tipo garantía de compra o fidelización de los
productores. </p>
<p>Varios autores (<xref ref-type="bibr" rid="redalyc_12455418012_ref30">Le Velly 2006</xref>; <xref ref-type="bibr" rid="redalyc_12455418012_ref26">Laforga 2005</xref>; <xref ref-type="bibr" rid="redalyc_12455418012_ref8">Castel 2003</xref>) observaron, con el desarrollo mundial
del comercio solidario, los límites del proceso de agregación conjunta de los dos tipos de
valores: ético y material. </p>
<p>Díaz Pedregal <xref ref-type="bibr" rid="redalyc_12455418012_ref12">(2006</xref>) recuerda que los operadores convencionales (centrales de compra de
supermercados, firmas agroalimentarias) también han invertido, de acuerdo con sus prácticas
y normas habituales, en la comercialización de productos del comercio justo. Sin embargo,
para ser competitivo en esas redes, conviene garantizar volúmenes, condiciones de
acondicionamiento, embalaje y costos que no siempre son compatibles con la compra
personalizada o con el abastecimiento junto a grupos asociativos o cooperativas de pequeños
productores. En esas condiciones competitivas, tales productores no siempre pueden
garantizar volúmenes importantes y constantes (por cuenta de variaciones climáticas o
económicas). Por lo tanto, esto limita la capacidad de los nuevos operadores de comercio justo
globalizados de mantener al mismo tiempo la fidelidad y la exclusividad del abastecimiento.
El monitoreo de la calidad, su certificación, el esfuerzo de información del consumidor (y de
los productores) y de animación de redes "solidarias" representan un costo agregado, a veces
incompatible con las condiciones de la gran distribución. </p>
<p>La utilización de los servicios de certificación de firmas privadas reintroduce también más
competencia por su costo y nuevas formas de exclusión de muchos pequeños productores por
sus exigencias (<xref ref-type="bibr" rid="redalyc_12455418012_ref31">Le Velly, 2007</xref>;<xref ref-type="bibr" rid="redalyc_12455418012_ref27"> Laforga 2005</xref>; <xref ref-type="bibr" rid="redalyc_12455418012_ref12">Díaz Pedregal 2006</xref>). </p>
<p>Para mantener tales redes de venta, los operadores del comercio justo deben reducir sus costos
de transacción y de flete, lo que los lleva a recurrir a los mismos intermediarios de la gran
distribución capitalista. Arriesgan así adoptar las mismas prácticas, en nombre de la eficiencia,
hasta el punto de perder el valor agregado ético: la fidelidad y la exclusividad del
abastecimiento, la calidad de la información mutua, es decir, la relación humana entre
consumidor y productor. </p>
<p>Le Velly observa en la evolución de la iniciativa asociativa Artisans du Monde en Francia, el
crecimiento de la despersonalización, típica del intercambio mercantil, a partir del momento
en que la red se dotó de una central de compras y multiplicó sus volúmenes y cifras (Le Velly,
<xref ref-type="bibr" rid="redalyc_12455418012_ref29">2004</xref>, <xref ref-type="bibr" rid="redalyc_12455418012_ref30">2006</xref>).  </p>
</sec>
<sec>
<title>
<italic>1.3. Referencias de interface entre intercambio mercantil y reciprocidad</italic>
</title>
<p>Existen referencias anteriores en términos de articulación o de interfaces que introducen un
componente de reciprocidad en un marco de intercambio mercantil. Es el caso de las
prestaciones comerciales internacionales realizadas según una lógica de reciprocidad, a
ejemplo de las tarifas compensatorias entre naciones del Norte y del Sur, entre la Unión
Europea y países de la región ACP (África, Caribe, Pacífico). Las políticas de cuotas y de
derechos de producir pretenden reducir la competencia capitalista e instaurar cierta
compartición (<xref ref-type="bibr" rid="redalyc_12455418012_ref3">Barthélemy 1999</xref>). De hecho, es también una compartición más justa de partes
del mercado capitalista. </p>
<p>Temple (<xref ref-type="bibr" rid="redalyc_12455418012_ref56">1981</xref>) trae la experiencia del contrato de mercado con dos precios (precio indígena y
precio europeo), experimentado para comercializar en Europa cerámicas de arte de las mujeres
shipibo de la Amazonía peruana. La diferencia entre el precio local y el precio europeo fue
devuelta a las comunidades de artesanas shipibas y a su organización de desarrollo étnico. Sin
embargo, la calidad excepcional de las colecciones reunidas y vendidas conforme ese sistema
en Europa, generó una especulación, extremadamente rentable, principalmente tratándose del
mercado del arte que no conoce límites. Los especuladores, bien equipados, financiados y
organizados (inclusive en un museo público francés) pudieron, por lo tanto, sorprender a las
organizaciones étnicas Shipibo. Así, en el inmenso valle de Ucayali, pudieron reunir cerámicas
junto a las comunidades, que aún no habían sido contactadas o asociadas al proceso del
contrato a dos precios. Medimos cuán desfavorable es la desproporción de los medios a las etnias y comunidades del Sur. Para evitar la penetración de empresas occidentales, otras etnias
de la Amazonía peruana, mejor organizadas, tuvieron que recurrir al amparo de la legislación
de las comunidades indígenas y tierras de bosque y sus armas para expulsar a buscadores de
oro, comerciantes o colonos que no respetaban las condiciones previstas por la ley
(<xref ref-type="bibr" rid="redalyc_12455418012_ref46">Sabourin,1982</xref>). No obstante, en cuestión comercial, al contrario de la problemática agraria, la
ley nacional nunca es favorable a las comunidades rurales e indígenas. 
</p>
</sec>
<sec>
<title>2. Economía solidaria y comercio justo en Brasil </title>
</sec>
<sec>
<title>
<italic>2.1. Referencial brasileiro</italic>
</title>
<p>Singer (<xref ref-type="bibr" rid="redalyc_12455418012_ref54">2002</xref>) define la economía solidaria como un conjunto de experiencias colectivas de
trabajo, producción, comercialización y crédito, organizadas conforme principios solidarios
bajo la forma de cooperativas y de asociación de productores, empresas de autogestión, bancos
comunitarios y diversas organizaciones populares urbanas y rurales. </p>
<p>¿Qué significa el principio de solidaridad en relación con la noción de economía?
Para la Secretaría Nacional de la Economía Solidaria (SENAES, 2003), es una preocupación
permanente con la justa distribución de los resultados, la mejoría de las condiciones de vida
de los participantes, el compromiso con un ambiente saludable, el apoyo a los movimientos
de emancipación y la investigación del bienestar de los trabajadores y de los consumidores. </p>
<p>La SENAES, de la cual Singer se convirtió en el Secretario de Estado en 2003, polarizada por
sus interacciones históricas con las redes urbanas de cooperativas y de empresas autoadministradas
tiene tendencia a reducir ese campo. Ella define oficialmente la economía
solidaria “como el conjunto de las actividades económicas —de producción, distribución,
intercambio, consumo, ahorro y crédito— organizadas de manera solidaria por los
trabajadores bajo una forma colectiva o de autogestión” (<xref ref-type="bibr" rid="redalyc_12455418012_ref52">SENAES, 2003</xref>). </p>
<p>Singer (<xref ref-type="bibr" rid="redalyc_12455418012_ref55">2005</xref>) retomó esa concepción, expandiendo el campo de la economía solidaria (ES) y,
por lo tanto, de sus instrumentos de política pública en el mundo rural, recordando que la
expresión más masiva de ES en el Brasil es constituida por las asociaciones comunitarias y las
cooperativas de la agricultura familiar y de los proyectos de reforma agraria. </p>
<p>Gaiger (<xref ref-type="bibr" rid="redalyc_12455418012_ref21">2003</xref>, <xref ref-type="bibr" rid="redalyc_12455418012_ref20">2005</xref>) considera también que la economía solidaria mantiene semejanzas con la
economía campesina: ausencia de salarios, ayuda mutua y cooperación, unidad entre
propiedad y uso de los medios de producción. Sin embargo, esa ampliación ocasiona
problemas a partir del momento en que las redes de ES en medio rural pasan a integrar
productos transformados de las plantaciones de frutas y hortalizas (jugos de fruta, etcétera)
que exigen, inclusive para los agricultores familiares, recurrir a los salarios. </p>
<p>En cuanto a la viabilidad económica de la ES, esta no se define en los documentos de la
SENAES. Esto es así porque todo depende de en cuál sistema consideramos la actividad
económica del emprendimiento solidario: el ámbito de la competencia del mercado de
intercambio capitalista, el ámbito de la protección por el Estado de los mercados públicos
(redistribución) o el ámbito de la compartición de recursos y factores de producción, regido
por el principio de reciprocidad. </p>
<p>El Brasil presenta el caso original de un Estado donde, por cuenta de las limitaciones de las
iniciativas de comercio justo de los países del Norte "a favor" de los productores del Sur, fue
desarrollada una reflexión crítica y alternativa. Contempla lo que podría ser un comercio más justo pensado y organizado en la escala de un país continente y de su amplio mercado interno.
Examinemos los límites del comercio justo Norte-Sur conforme a los brasileños (<xref ref-type="bibr" rid="redalyc_12455418012_ref53">SENAES,
2007</xref>).  </p>
</sec>
<sec>
<title>
<italic>2.2. Avances y límites del comercio justo en el Brasil</italic>
</title>
<p>En Brasil, la experiencia de comercio justo comenzó a través de ONG internacionales como
OXFAM, cuya campaña en Brasil, a partir del caso del café, establecía un vínculo entre la
seguridad alimentaria y el comercio internacional (<xref ref-type="bibr" rid="redalyc_12455418012_ref35">Mascarenhas, 2007</xref>). Dio lugar a la
negociación de contratos de productos fáciles de exportar (castaña de caju, café, artesanía de
sisal, guaraná, etcétera) junto a la ONG o a las redes europeas. Rápidamente, aparecieron
límites en términos de volumen y de exigencias de certificación que condujeron a más
institucionalización y a costos mayores. </p>
<p>La Fairtrade Labelling Organisation International (FLO) fue acusada en Brasil y en México de
pagar precios muy bajos a los productores de café y de cobrar una tasa elevada para
proporcionar su sello. Las empresas de certificación brasileñas Agro-Cert y mexicanas
Certimex son el blanco del mismo tipo de crítica. </p>
<p>La FLO se aproxima a las grandes firmas nacionales y multinacionales para implicarlas
en el comercio justo denuncia el GT Brasileño del Comercio Justo. Esa alianza y el costo
de obtención del sello llevan a los productores de café a volver hacia los intermediarios
que trabajan para las multinacionales. (GT, 2006) </p>
<p>Mascarenhas (<xref ref-type="bibr" rid="redalyc_12455418012_ref35">2007</xref>) y Laforga (<xref ref-type="bibr" rid="redalyc_12455418012_ref27">2005</xref>) resumen tales limitaciones: i) relaciones de dependencia
y, a veces, de paternalismo que no contribuyen para la autonomía y emancipación de las
organizaciones de productores; ii) los términos de la participación y de la sociedad de los
productores no son negociables, pero definidos por la FLO y la FINE (Federación Internacional
del Comercio Equitativo); iii) reproducción de los antiguos esquemas del colonialismo NorteSur,
iv) lógica por producto induciendo el monocultivo, la especialización y por lo tanto la
dependencia más que la diversificación de las producciones. </p>
<p>Laforga y otros (2008) a propósito de la red de producción y consumo del Asentamiento
Antônio Conselheiro de Tangará da Serra (Mato Grosso) muestran las ventajas y los puntos
débiles de las iniciativas de comercio justo en el marco de la agricultura familiar y campesina.
Entre las ventajas, encontramos: i) las prácticas anteriores de solidaridad y de repartición de
recursos (reciprocidad) en la producción, opuestas al individualismo capitalista ; ii) la relación
directa entre productores y consumidores, dando una cara humana a las relaciones de
intercambio ; iii) la diversificación de los mercados, de las fuentes de renta de las unidades
familiares y el aumento de la renta de las mujeres ; iv) los aprendizajes individuales y
colectivos, el compartir de saberes y recursos. </p>
<p>Los puntos débiles indican: i) una tendencia para hacer pasar el lucro capitalista antes de las
preocupaciones humanas, integrando fácilmente la lógica de competencia; ii) la falta de
legislación adaptada, garantizando una articulación producción solidaria/mercado; iii) el peso
y las exigencias del sistema comercial brasileño (burocracia, tasas e impuestos) y la falta de
crédito. </p>
<p>Por falta de alternativa a la lógica del intercambio mercantil, los operadores del comercio justo
corren, entonces, el riesgo de caer en los mismos defectos o alienaciones del sistema del libre
intercambio capitalista. De hecho, la lógica económica del pensamiento único (aun disfrazada
bajo sus variantes no ortodoxas) es incapaz de justificar y realizar un comercio más justo sin
la intervención de la política. Caillé (<xref ref-type="bibr" rid="redalyc_12455418012_ref7">2006</xref>), en su prefacio para Díaz Pedregal (<xref ref-type="bibr" rid="redalyc_12455418012_ref12">2006</xref>), escribe:</p>
<p>El motor y la eficiencia del comercio justo no residen en una fórmula económica
específica, sino, por el contrario en la meta política que lo anima, en el sentido más
general del término […] Ahora, la economía solidaria —y más generalmente, todas
las formas de economía alternativa— solo podrá ser solidaria mientras no se torne
económica. Más precisamente, la esencia de todas las formas de economía alternativa,
no es económica, sino política. </p>
<p>Pero ¿cuál intervención política habría de promoverse y cuál sería la base teórica de la
articulación entre lo político y lo económico? ¿Cómo garantizar el diálogo entre sistemas de
reciprocidad/redistribución y sistemas de intercambio mercantil? </p>
<p>Tal interfaz debe poder articular las voluntades de reciprocidad de los productores, de los
consumidores y de sus organizaciones, por un lado, y las realidades de las prácticas del
mercado de intercambio por otro lado. ¿Cuáles pistas explorar desde el punto de vista práctico
y teórico, a partir de la teoría de la reciprocidad? </p>
<p>En Brasil, con base en una reflexión marxista, Paul Singer (<xref ref-type="bibr" rid="redalyc_12455418012_ref54">2002</xref>) propone una interfaz
sociopolítica para articular y reglamentar la relación entre producción de la economía solidaria
y el cuadro nacional del mercado de intercambio capitalista. La Ley del Comercio Justo y
Solidario (CJS) considera una serie de criterios mínimos exigidos entre una empresa solidaria
y un socio comercial habilitado por un organismo de evaluación de conformidad (GT SENAES,
2007). </p>
<p>La política pública de economía solidaria del Gobierno brasileño favorece el apoyo a las
iniciativas de autogestión para que los medios de producción pertenezcan a los trabajadores.
Esta concepción incluye a las empresas recuperadas y administradas por sus asalariados y a
las cooperativas de producción (<xref ref-type="bibr" rid="redalyc_12455418012_ref52">SENAES, 2003</xref>). De hecho, esta opción, propuesta por Singer
(<xref ref-type="bibr" rid="redalyc_12455418012_ref54">2002</xref>) como segunda utopía socialista, fortalece, en apariencia, una oposición al sistema de la
empresa capitalista, algo que podría constituir un primer paso rumbo al reconocimiento del
principio de reciprocidad. Además, como en el caso de la alienación de la estructura de la
repartición, el círculo continúa cerrado: la reciprocidad funciona en el ámbito de la empresa
social de autogestión; pero afuera, vender la producción, o sea, lograr resultados económicos,
aún se encuentra condicionado a las leyes de la competitividad y competencia del mercado de
intercambio capitalista (<xref ref-type="bibr" rid="redalyc_12455418012_ref2">Azambuja, 2005</xref>). </p>
<p>Veremos que la situación no es tan ineluctable cuando existen cuadros formalizados de
economía de reciprocidad y de redistribución, o bien, una posibilidad de articulación (interfaz)
entre los dos principios económicos. </p>
<p>Uno de los papeles esenciales del Estado y de la acción pública es organizar correctamente la
producción de bienes públicos y de interés general: se busca, por lo tanto, promover políticas
capaces de separar los principios de intercambio de los principios de reciprocidad o incluso
de reglamentar las articulaciones necesarias entre los dos sistemas.</p>
</sec>
<sec>
<title>
<italic>2.3. La reglamentación brasileña del Comercio Justo y Solidario</italic>
</title>
<p>El comercio equitativo es llamado en Brasil “comercio justo y solidario”; se lo define como “un
flujo comercial diferenciado, basado en el cumplimiento de criterios de justicia y solidaridad
en las relaciones comerciales y que resulta en el empoderamiento de los Emprendimientos
Económicos y Solidarios (EES) en todo el territorio nacional” (Fórum Brasileño ES, 2007,
cuadro 1). Está constituido por los “pequeños productores familiares, pequeños comerciantes y artesanos, y por los consumidores penalizados o marginalizados por el sistema convencional
de las relaciones comerciales en gran escala” (ídem, 2007). “El objetivo es generar relaciones
de respeto y de confianza entre productores y consumidores de manera que se rompa la lógica
de la explotación y asegurar un mejor flujo, así como la calidad de la producción rural y urbana
del territorio brasileño” (ídem: 2007). </p>
<p>Ese sistema nacional y su reglamento (que tendrá valor de ley) son justificados por los
argumentos expuestos a continuación: </p>
<p>- Necesidad de un conjunto de conceptos, reglas, normas y procesos organizados y
divididos, lo cual vale para el conjunto del territorio nacional a fin de garantizar : </p>
<p>- Garantías de procedencia, comunicación de informaciones y promoción de los
productos, mercados y ferias, educación para una producción y un consumo
responsables. </p>
<p>- Necesidades de comunicación y promoción, educación de los consumidores. </p>
<p>- Necesidad de un instrumento jurídico concretando el papel del Estado como
responsable por la justicia social, la distribución igualitaria de la renta y la
“sustentabilidad” (durabilidad) socioambiental.  </p>
<p>
<fig id="gf2">
<caption>
<title>Cuadro 1: Características del Sistema de Comercio justo y Solidario (GT, 2006)</title>
</caption>
<graphic xlink:href="12455418012_gf3.png" position="anchor" orientation="portrait"/>
</fig>
</p>
<p>Aquí están reunidos los argumentos y principios de una interfaz de sistemas reglamentada y
controlada por el Estado. Dicho esto, ¿qué es un precio justo? Diversos autores examinaron
ese asunto (<xref ref-type="bibr" rid="redalyc_12455418012_ref5">Bucolo, 1999</xref>; <xref ref-type="bibr" rid="redalyc_12455418012_ref35">Mascarenhas, 200</xref>7; <xref ref-type="bibr" rid="redalyc_12455418012_ref34">Magalhães y otros 2007</xref>; <xref ref-type="bibr" rid="redalyc_12455418012_ref12">Díaz Pedregal, 2006</xref>) sin
conseguir resolverlo desde un punto de vista teórico, y tampoco desde una perspectiva
operacional. Los demorados debates del Fórum Brasileño del Comercio Justo han conducido a una propuesta provisoria que tiene que ver más con principios que con la operacionalización.
Sin embargo, es un elemento positivo la implementación de comisiones locales y regionales
para debatir, no tanto el establecimiento de tales precios, sino de las reglas de su elaboración.
Precio justo: es la remuneración que resulta de un equilibrio definido por el diálogo y la
discusión entre los actores involucrados de manera equitativa para poder atribuir un valor a
los productos y servicios ofrecidos incorporando el costo real del producto o del servicio y de
sus impactos socio-ambientales (<xref ref-type="bibr" rid="redalyc_12455418012_ref17">Fórum Brasileño ES, 2007</xref>). </p>
<p>- Composición del precio transparente entre las partes que deben disponer de la
información para el equilibrio de las negociaciones. </p>
<p>- Incorporación de los costos reales de cada etapa del proceso de producción sin
presentar a los consumidores extrapolaciones entre el precio de venta de las EES
productoras y el precio de las EES comerciales. </p>
<p>- Relaciones de larga duración entre EES productoras y EES comerciales. </p>
<p>- Las EES comerciales aseguran las informaciones sobre los productos. </p>
<p>- Prohibición de venta en consignación, de comisiones para acceso a los mercados y de
pago con plazos desfavorables a los productores o contribuyendo para su
endeudamiento. </p>
<p>- Garantías de calidad, de acuerdo con diversos métodos de producción de la
credibilidad tomando en cuenta diferentes realidades sociales, culturales, políticas,
territoriales, institucionales, organizacionales y económicas de cada iniciativa, grupo o
empresa. </p>
<p>La construcción del sistema brasileño de comercio justo ya presenta algunos avances: </p>
<p>- La constitución de un espacio institucional público-privado destinado a elaborar políticas
públicas e instrumentos de apoyo al proceso nacional. </p>
<p>- El carácter negociado y participativo de la experiencia brasileña y de la propia elaboración
del SNCJS, que implica un pacto entre los principales actores. </p>
<p>- La prioridad dada al mercado doméstico, en una perspectiva de autonomía; el comercio justo
Norte/Sur siendo considerado solamente como un eventual complemento. </p>
<p>- La demanda de la inclusión social: reservada a productores marginados o que no recurren a
la mano de obra asalariada (a diferencia de las grandes y medianas empresas rurales que se
benefician también del comercio justo internacional Norte/Sur). </p>
<p>La contribución de los movimientos de la agroecología, como la Red Ecovida (2013) en
términos de calificación y certificación participativa, fue reconocida por contribuir a limitar la
exclusión ligada a la certificación externa del tipo de la FLO. Sin embargo, se trata de un
mecanismo limitado de acceso a los mercados regionales y nacionales y no a los mercados
internacionales. </p>
<p>El interés de la dinámica brasileña es que, al contrario de los sistemas de comercio equitativo
Norte/Sur, ella salía de la línea de la gestión por producto y cadena cimentada en torno a la
noción medio vacía de “producto equitativo” o “producto justo”, para considerar la naturaleza
justa (o no) de la propia relación. De hecho, un paquete de café justo continúa siendo apenas
café, no es justo o equitativo por sí. </p>
<p>Se acordó a un especialista del cálculo del precio equitativo de la FLO, para su organización
“son los productos que terminan siendo justos, la banana justa o el café orgánico justo… y para
que un producto entre en el sistema, la FLO debe atribuirle un precio”. </p>
<p>Esta lógica absurda, además de reproducir el colonialismo y el imperialismo Norte-Sur,
conduce a una fijación del precio calcada de aquella del mercado capitalista. Por ejemplo, el
precio justo fijado en Bonn por la FLO garantiza a los productores un precio mínimo, que
supuestamente debe corresponder a su “costo de producción sustentable”, a ser pagado solo en caso de que el precio del mercado internacional quedase demasiado bajo. Pero los
productores únicamente reciben el precio del mercado de intercambio capitalista cuando este
queda por encima del precio “justo” mínimo. </p>
</sec>
<sec>
<title>3. Articulaciones entre principios de intercambio mercantil y de reciprocidad en
Brasil </title>
<p>De hecho, a partir de ese tipo de enfoque entre reciprocidad e intercambio mercantil, se puede
examinar otras formas de interacción dinámica e dialéctica entre las lógicas del intercambio
mercantil y de la reciprocidad, sea en complementariedad (según la hipótesis de la hibridación
económica) sea en tensión o en oposición (según la teoría de la reciprocidad de <xref ref-type="bibr" rid="redalyc_12455418012_ref58">Temple, 2003</xref>).
A título de ejemplo, cito algunos casos en materia de comercio de proximidad y circuitos
curtos de productos agro-alimentares en Brasil y otros países. </p>
</sec>
<sec>
<title>
<italic>3.1. La calificación y su certificación</italic>
</title>
<p>En Brasil, a despecho de los procesos de mercantilismo capitalista que conoce la agricultura
campesina y familiar (<xref ref-type="bibr" rid="redalyc_12455418012_ref10">Conterato, 2004</xref>; Ploeg, <xref ref-type="bibr" rid="redalyc_12455418012_ref39">2006</xref> y <xref ref-type="bibr" rid="redalyc_12455418012_ref40">2008</xref>), existen aún mercados socialmente
controlados. Las ferias locales semanales (<xref ref-type="bibr" rid="redalyc_12455418012_ref25">Kilcher, 2004</xref>) y los mercados de proximidad
(Sabourin,<xref ref-type="bibr" rid="redalyc_12455418012_ref47"> 2006 </xref>y <xref ref-type="bibr" rid="redalyc_12455418012_ref48">2007</xref>) conocen un verdadero renacimiento. Proporcionan ejemplos de
mercados que producen vínculos sociales y movilizan la sociabilidad por medio de las
relaciones directas entre productores y consumidores. </p>
<p>Existe también, en torno a la idea de productos de calidad asociados a territorios específicos,
un potencial de creación de territorialidades socioeconómicas y culturales mediante la relación
entre hombres, productos, culturas, identidades y regiones diversificadas. </p>
<p>En el estado de Paraíba en el nordeste de Brasil los mercados de productos agroecológicos<sup>
<xref ref-type="fn" rid="fn3">3</xref>
</sup> se
inscriben en la estrategia del Polo Sindical de la Borborema (PSB) para aumentar la autonomía
de los agricultores familiares frente a las redes clásicas que ellos no controlan. La iniciativa
proviene de la demanda local en productos agroecológicos (conocida por iniciativas anteriores
de pequeños grupos informales) y de los límites de las organizaciones campesinas para
implantarse en las centrales de abastecimiento (CEASA) de las capitales regionales (João
Pessoa, Campina Grande y Recife). </p>
<p>La estrategia de autonomía de los mercados de intercambio dominados por las firmas pasa
igualmente por la reducción del uso de insumos químicos externos, por la transformación de
las materias primas (quesos, platos cocidos, derivados de la miel, etcétera) y por la
diversificación de las alternativas de comercialización (<xref ref-type="bibr" rid="redalyc_12455418012_ref25">Kilcher 2004</xref>). Los casos de intoxicación
por el uso de pesticidas son comunes, pero la verdadera causa de la dinámica de esos mercados
fue el crecimiento del número de agricultores que practicaban la agroecología. Inicialmente
realizado a título experimental durante las fiestas de fin de año de 2001, el mercado
agroecológico de Lagoa Seca se convirtió en permanente. Tal iniciativa llevó a un grupo de
agricultores a estructurarse mediante la creación de una asociación y a adoptar reglas y normas
comunes en términos de estrategia comercial: uniformidad de los puestos, control de los
productos para garantizar su calidad y procedencia. Ese mercado finalmente obtuvo un reconocimiento de los poderes públicos a nivel federal tras la negociación de apoyo en materia
de equipamiento de los mercados (puestos, bancas y quioscos). </p>
<p>El Polo Sindical de la Borborema (PSB) negoció la implantación de un mercado agroecológico
con el ayuntamiento de Campina Grande. Dentro del polo urbano regional, dicho mercado
posee un valor de “escaparate”. Incentiva la participación de los agricultores convertidos a la
agroecología que no son bastante numerosos en su municipio, para constituir un mercado
diferenciado. Sirve también de modelo para la expansión en escala regional de la
comercialización directa de los productos orgánicos (<xref ref-type="bibr" rid="redalyc_12455418012_ref16">Florentino y otros, 2007</xref>). </p>
<p>El público objetivo es de condición modesta y los precios no son tan diferentes de los que
tienen los mismos productos convencionales encontrados en otros mercados regionales.
Permanecen inferiores a los precios practicados en los supermercados. </p>
<p>Una articulación en la escala del estado de Paraíba garantiza una colaboración con las
asociaciones equivalentes de agricultores y mercados agroecológicos del litoral, del Sertão y
de los estados vecinos de Pernambuco y Río Grande del Norte. </p>
<p>Con la iniciativa del PSB, fue posible constituir una asociación regional de agricultores
agroecológicos, la EcoBorborema y estructurar un proceso de certificación de la calidad. </p>
<p>La certificación de los productos no se confía a un certificador privado externo, lo que
aumentaría los costos y el precio de venta. Se trata de una certificación social o de grupo,
garantizada por comisiones de agricultores designadas por la asociación de los productores
agroecológicos, conforme a la reglamentación de certificación por Organización de Control
Social (OCS) adoptada por el Ministerio de Agricultura de Brasil en 2008 y 2011 incluida en el
Decreto Nacional nº 2007-6323. Según ese decreto, la certificación OCS es "operada por um
grupo, associação, cooperativa ou consórcio, com ou sem personalidade jurídica
anteriormente registrada no MAPA. (MAPA, 2008). Estas comisiones visitan regularmente a
cada productor y verifican el proceso de cultivo, el itinerario técnico y la naturaleza de los
insumos utilizados (<xref ref-type="bibr" rid="redalyc_12455418012_ref49">Sabourin, 2009</xref>). </p>
<p>Cada agricultor puede verse tanto en la posición de evaluador como de evaluado. Los riesgos
de fraude son limitados, ya que el interés primordial consiste en mantener una clientela aún
frágil, y por ello no se miente sobre la calidad. </p>
<p>Dichos mercados funcionan gracias a la preocupación de algunas familias que cuidan del
respeto por las reglas. Otros participantes, menos implicados ideológicamente, dan muestra
de oportunismo. Su interés por la agroecología depende más de la emergencia de una
demanda de parte de los consumidores y del acceso a una forma de comercialización que
remunera mejor su trabajo que la venta a los mayoristas. </p>
<p>Tal sistema de certificación mutua (o recíproca) posee la ventaja de ser gratuito, de no
aumentar el costo de producción y de no comprometer a los agricultores en la dependencia de
firmas de certificación. En el proceso de certificación social, el control de la calidad se torna
inherente a la estructura de producción si esta se ve reposicionada en un sistema de
reciprocidad. </p>
<p>La política de calificación (el sello de garantía o la apelación), en sí, limita los efectos de
competencia y de especulación del intercambio capitalista. Cuando el nombre del productor
está en juego, son las relaciones de reciprocidad las que generan los valores de reputación,
honor y responsabilidad (<xref ref-type="bibr" rid="redalyc_12455418012_ref4">Bom Konde 2003</xref>). Son generalmente dichos valores los que
garantizan la legitimidad y la autoridad del proceso de certificación de las normas de calidad
y de procedencia. Las empresas capitalistas identificaron esos valores humanos para
transformarlos en servicio mercantil de verificación. Pero, de hecho, para productos
agroalimentarios, la primera sanción es la del consumidor, y la garantía de calidad es, muchas
veces, inherente al proceso de producción.  </p>
<p>En Brasil, existen, por lo tanto, cada vez más iniciativas de implantación de sistemas de
certificación social o de certificación participativa entre productores y consumidores (<xref ref-type="bibr" rid="redalyc_12455418012_ref37">Medaets
y Medeiros 2004</xref>; Sabourin, <xref ref-type="bibr" rid="redalyc_12455418012_ref49">2009</xref> y <xref ref-type="bibr" rid="redalyc_12455418012_ref50">2010</xref>). </p>
<p>Tales iniciativas fueron apoyadas por el Ministerio del Desarrollo Agrario (MDA) encargado
de la agricultura familiar y campesina. Se instituyó el sello “Producto de la agricultura
familiar”, además de los sellos regionales específicos (Produtos coloniais o Gaúcho en el Sur,
Sabor de Minas en Minas Gerais, etcétera). Los responsables de tales sellos consideran que
tienen un efecto palanca para movilizar el apoyo de las políticas públicas para acciones, lo cual
facilita la inserción de los productos de la agricultura familiar en un mercado hasta entonces
reservado a las empresas agrícolas. </p>
<p>Cualquier proceso de calificación que garantice el origen (el nombre del productor), la
especificidad, el proceso o las normas de calidad de un producto contribuye para reducir los
efectos de la competencia propios al intercambio capitalista. Asimismo, como en el caso del
emprendimiento de economía solidaria, fuera de este grupo de productores y estos productos
calificados, las reglas del mercado capitalista funcionan al cien por ciento. </p>
<p>Sin embargo, todas las posibilidades de la calificación de los productos rurales aún no fueron
explotadas. Temple (<xref ref-type="bibr" rid="redalyc_12455418012_ref59">2003 a</xref> y <xref ref-type="bibr" rid="redalyc_12455418012_ref60">2003b</xref>) propone radicalizar el proceso con otro tipo de interfaz,
el de la calificación personalizada; es decir, con el nombre de García, solo se puede producir
García. </p>
<p>Nadie puede hacer competencia a una producción única cuyo valor intrínseco es
potencialmente infinito [...] simbólico o prosaico, el valor será siempre mayor desde
que el producto sea más calificado. Y no es preciso hacer que una competencia externa
a la producción controle la calidad, pues la calidad es inherente a la estructura de
producción. (Temple, 2003ª, p. 11) </p>
<p>Temple se opone a que para mejorar la calidad de los productos se emule a la competencia que
busca acumular lucro. Pone el ejemplo del azafrán de la Mancha, en España, cuya producción
y comercialización fuera del área de origen fueron prohibidas por los últimos productores, lo
cual obligó a los consumidores a visitarlos en el local. En la región, se construyó la Casa del
Azafrán; se organizó un mercado local, restaurantes en la hacienda y una producción asociada
de legumbres, carnes, frutas y vinos. También se organizaron servicios: hoteles y albergues,
turismo rural, etcétera. </p>
<p>La calificación centrípeta y el sello personalizado constituyen, así, una de las claves del
desarrollo rural endógeno o auto-centrado que satisfaga prioritariamente las necesidades de
las comunidades locales.</p>
<p>De hecho, nuevos espacios económicos se abren para los productores organizados a partir de
tal concientización (de conocimiento) de la naturaleza diferente de los sistemas de valor. Uno
de los papeles principales del apoyo al desarrollo local (o territorial) es así identificar y calificar
los modos de producción, de (re)distribución y las relaciones que determinan una “frontera”
entre sistemas diferentes. </p>
<p>¿Será que existen otros tipos de interfaz de sistema entre prácticas de intercambio y práctica
de reciprocidad? </p>
</sec>
<sec>
<title>
<italic>3.2. Estructuras de reciprocidad preservadas o reconstruidas</italic>
</title>
<p>En materia de comercialización de los productos agrícolas, los campesinos o sus
organizaciones implementaron varios tipos de “interfaces”, lo cual permitió una cohabitación,
una articulación entre prácticas de reciprocidad y prácticas de intercambio. Algunos de aquellos mecanismos son ya antiguos y, además de en las naciones del Sur, funcionan también
en los países de Europa. </p>
<p>La primera interfaz es la venta directa que permite el encuentro entre productor y consumidor,
a ejemplo de la venta en la hacienda y en los quioscos de borde de camino o en mercados de
proximidad, como los mercados o las ferias de productores de África, Brasil o hoy en
Argentina. Existe una relación de intercambio, pero el contacto directo entre productor y
comprador permite redoblar una relación de reciprocidad binaria, de cara a cara, que genera
valores afectivos: sentimiento de amistad, de reconocimiento mutuo o valores étnicos de
fidelidad y de respeto. </p>
<p>Frecuentemente, el productor marca esa relación de reciprocidad asociada a la del intercambio,
por un don simbólico, un puñado de frejol, una fruta, un tomate suplementario.
En los mercados andinos de Bolivia, ese don se denomina yapa. Temple (2003, p. 384) relata
cómo se practica la reciprocidad. El que ofrece su producción se encarga de indicar la
equivalencia; enseguida incrementa una parte del don (yapa). El don es proporcional a la
importancia de la transacción y a la calidad del cliente. Este último designa también a su socio
casero, caserito o casera (miembro de la casa, familiar).</p>
<p> En Guinea Bissau, encontramos ese gesto del don, llamado condo, aun cuando la transacción
es efectuada por una etnia especializada en el comercio, como los diola djila. La transacción da
lugar a discursos sobre el precio, pero igualmente sobre la vida cotidiana, la salud de los
miembros de la familia y la estima recíproca entre las dos partes, conforme a un ritual
consagrado en criollo : ¿Kuma di familia? ¿Kuma di kurpu?, ¿Kuma di fugao?, ¿Kuma di mininu?
(¿Cómo va la familia? Cómo va la salud? ¿Cómo va el hogar? ¿Cómo va el niño?). </p>
<p>En el litoral de África, donde los mercados están confrontados con el libre intercambio, el don
se torna simbólico, pero significa más la lamentación de no poder inscribirse en la lógica de la
reciprocidad que una invitación al intercambio. </p>
<p>Incluso en los mercados occidentales, en los que el libre intercambio se impone y la
competencia domina, el don de amabilidad testimonia, a menudo, que es tan
importante para el comerciante el tener relaciones de amistad con sus clientes como el
satisfacer su interés monetario. (<xref ref-type="bibr" rid="redalyc_12455418012_ref58">Temple 2003, p. 384</xref>) </p>
<p>Es también el caso de los circuitos cortos controladas socialmente por agrupamientos de
productores o de las cooperativas de consumidores<sup>
<xref ref-type="fn" rid="fn4">4</xref>
</sup>. Podemos citar el caso de los mercados y
de los cestos campesinos en Francia, y de las asociaciones mixtas (agriculturas y consumidores)
que los generan. Tales situaciones de contacto directo, dan lugar a relaciones humanas:
conversaciones y explicaciones en torno al producto, al trabajo, a los procedimientos, a los
ingresos, etcétera. Aquellas generan igualmente sentimientos y valores de amistad, de
fidelidad y de confianza entre productores y consumidores. </p>
<p>Cuando la relación directa (por el encuentro físico entre productor y consumidor) no es
posible, existe la posibilidad de la intermediación calificada e interpersonal, del corretaje. El
corredor permite establecer una relación de reciprocidad ternaria por el inter-conocimiento, la
red y la información sobre la calidad del producto y del productor. Esa estructura produce la
confianza, la responsabilidad y la reputación (tanto del productor como del corredor) que es fuente
de prestigio. </p>
<p>Los corredores son respetados y apreciados en materia de mercado de arte o de vinos, por sus
competencias, que las tienen todos. Paradójicamente, se les critica con frecuencia cuando
realizan transacciones con otros productos, agrícolas en particular. ¿Por qué esta diferencia?
En Francia existen corredores para los mercados muy especializados: las trufas, las ostras
(Dupont, 2004). El corredor no es exactamente un intermediario deshonesto que negocia para
obtener más lucro. </p>
<p>Temple (<xref ref-type="bibr" rid="redalyc_12455418012_ref60">2003b</xref>) recuerda que en África, los corredores no tenían el derecho de construir
fortunas mediante la especulación. Debían obtener su beneficio conforme a reglas y
proporciones establecidas entre las partes involucradas: “la convención instauraba el
equivalente de un precio-retorno para los más desfavorecidos, es un sistema de comercio
fundado en la igualdad. Es la lógica del robo la que está siendo dominada por las estructuras
de reciprocidad”. </p>
</sec>
<sec>
<title>Conclusión </title>
<p>Cualquiera que sea la definición escogida, la economía solidaria debe enfrentar las
contradicciones inherentes a la diferencia entre una lógica de desarrollo económico basada en
el intercambio mercantil y una lógica de desarrollo económico fundada en la reciprocidad. Sin
embargo, generalmente, diferentemente de la definición dada por Roustang (<xref ref-type="bibr" rid="redalyc_12455418012_ref44">2003</xref>), la mayoría
de los promotores de la economía solidaria no reconoce esa oposición. </p>
<p>En ese sentido, aparecen varias dificultades de articulación que remiten a las dinámicas
propias de cada una de las formas de economía colocada en situación de hibridación. Ya no es
necesario hoy rehacer la crítica de la alienación o de los riesgos de exclusión ligados al
desarrollo de la economía de intercambio capitalista. Es, por lo tanto, importante saber cuál
alternativa o cuál límite económico oponemos a la concurrencia para la competitividad y la
acumulación. Uno de los papeles esenciales del Estado y de la acción pública es el de organizar
la producción de bienes públicos y del interés general: se trata, por lo tanto, de promover
políticas capaces de separar los principios de intercambio mercantil de los principios de
reciprocidad o aún, de regular las articulaciones necesarias entre las dos lógicas. </p>
<p>La validación de la noción de sistemas mixtos (asociando prácticas de intercambio mercantil y
prácticas de reciprocidad) da toda su importancia al concepto de interfaz de sistemas. Eme y
Laville (<xref ref-type="bibr" rid="redalyc_12455418012_ref15">1996</xref>), Laville (<xref ref-type="bibr" rid="redalyc_12455418012_ref28">2000</xref>), Cattani (<xref ref-type="bibr" rid="redalyc_12455418012_ref9">2003</xref>) y França Filho (<xref ref-type="bibr" rid="redalyc_12455418012_ref19">2006</xref>) proponen fundar la economía
solidaria en el principio de hibridación entre las tres formas de economía plural heredadas de
Polanyi: reciprocidad, redistribución e intercambio mercantil. Sin embargo, la dificultad de esa
propuesta viene de la cuestión de la articulación entre esas tres formas económicas. Para Castel
(<xref ref-type="bibr" rid="redalyc_12455418012_ref8">2003</xref>), ese enfoque es problemático, pues una empresa capitalista puede también se beneficiar
de la hibridación de los recursos: vende su producción en el mercado capitalista (intercambio
mercantil) y puede obtener subsidios públicos o exoneración fiscal (redistribución pública), a
pesar de estar inserida en redes empresarias o interpersonales reguladas por la reciprocidad.
Puede también movilizar la reciprocidad al título de la responsabilidad social o efectuar dones
para fundaciones caritativas para conseguir exoneración de impuesto, sin que esto sea en nada
de solidario. </p>
<p>Según Temple (<xref ref-type="bibr" rid="redalyc_12455418012_ref58">2003</xref>), Castel (<xref ref-type="bibr" rid="redalyc_12455418012_ref8">2003</xref>) y Gardin (<xref ref-type="bibr" rid="redalyc_12455418012_ref22">2006, p. 41</xref>), dos entre eses principios económicos
son antagónicos: la maximización del lucro por medio del intercambio mercantil y la
reciprocidad. El lucro monopolizado por el patrón prohíbe su uso solidario. El principio de redistribución puede ser compatible tanto con el principio de intercambio o con el de
reciprocidad. </p>
<p>Para superar esa limitación del uso de la “hibridación”, propongo la noción de “sistema
mixto”, que se puede aplicar a situaciones en las cuales cohabiten relaciones de reciprocidad
y de intercambio, o que corresponde a la mayoría de nuestras sociedades contemporáneas. Esa
cohabitación puede darse de manera paralela, separada o mediante una tensión por cuenta del
antagonismo entre sistema de intercambio y sistema de reciprocidad. Puede también acontecer
de manera complementar cuando existe una interface de sistema permitiendo articular
prácticas de reciprocidad y prácticas de intercambio mercantil. </p>
<p>Los sistemas mixtos pueden, así, ser declinados en función de las modalidades de articulación
entre las lógicas de intercambio y de reciprocidad: </p>
<p>a) la yuxtaposición de mundos paralelos: las prácticas de intercambio y de reciprocidad coexisten
sin mezclarse, pudiendo hasta ignorar-se; </p>
<p>b) la complementariedad reversible: las prácticas de intercambio y de reciprocidad siendo
reconocidas como de naturaleza diferente; los actores las articulan de manera complementar
en la base de una interface; corresponde à la situación de hibridación propuesta por la teoría
de la economía solidaria; </p>
<p>c) la contradicción entre lógicas de reciprocidad y lógicas de intercambio con dos tipos de
consecuencia: parálisis mutual de los dos sistemas o dominación de un pelo otro. </p>
<p>Tengo observado, sobre todo, contradicciones llevando a una yuxtaposición o una oposición
de las esferas de intercambio y de la reciprocidad. Esta contradicción es inherente a la
propuesta de la economía solidaria. Se trata, por lo tanto, de reducir el antagonismo entre un
funcionamiento regulado por la reciprocidad y el compartir en el seno del emprendimiento
solidario y, fuera, por un mercado de intercambio fundado en la concurrencia y la ganancia.
Para que exista la complementariedad entre los dos sistemas (y su “articulación” más que su
“hibridación”) es necesaria una interfaz de sistema para resolver la contradicción. </p>
<p>La noción de sistemas mixtos es operacional para dar cuenta de una pluralidad de lógicas
económicas. La noción de hibridación (<xref ref-type="bibr" rid="redalyc_12455418012_ref28">Laville, 2000</xref>), sin ser errada, es muy parcial. Ella
considera apenas la hipótesis de la complementariedad entre los dos sistemas, como si esto
fuera natural. </p>
<p>En ese contexto, el papel de las políticas públicas como instrumentos de interfaz, o de
articulación entre los dos sistemas, es esencial. Indiqué las políticas de regulación del comercio
en Brasil: será interesante acompañar la aplicación y la evolución del Sistema nacional de
comercio justo y solidario en ese país, en particular en comparación con la dinámica construida
en torno al Programa de Adquisición de Alimentos.
Una de las dificultades de las políticas de economía solidaria, ligada a las bases teóricas hasta
hoy movilizadas, es precisamente la cuestión de la articulación entre el emprendimiento
económico solidario, regulado por la lógica de reciprocidad (solidaridad, compartimiento
entre los trabajadores) y el mercado capitalista, basado en la lógica del intercambio
(concurrencia para la acumulación privada).  </p>
</sec>
</body>
<back>
<ref-list>
<title>Bibliografía</title>
<ref id="redalyc_12455418012_ref1">
<label>1</label>
<mixed-citation>ALBERTI Giorgio, MAYER; Enrique y FONSECA, Cesar: Reciprocidad e intercambio en los 

Andes peruanos, Lima, IEP, 1974.</mixed-citation>
<element-citation publication-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname>ALBERTI</surname>
<given-names>Giorgio</given-names>
</name>
</person-group>
<source>IEP</source>
<year>1974</year>
</element-citation>
</ref>
<ref id="redalyc_12455418012_ref2">
<label>2</label>
<mixed-citation>AZAMBUJA, Lucas Rodrigues: “<italic>Os valores da economia solidária: um estudo sobre a heterogeneidade ideológica de trabalhadores de cooperativas auto geridas</italic>”, en XXIX Encontro anual
da Anpocs, Anais... Caxambu, 2005</mixed-citation>
<element-citation publication-type="confproc">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname>AZAMBUJA</surname>
<given-names>Lucas</given-names>
</name>
</person-group>
<source>Encontro anual da Anpocs</source>
<year>2005</year>
</element-citation>
</ref>
<ref id="redalyc_12455418012_ref3">
<label>3</label>
<mixed-citation>BARTHÉLEMY, Denis: “Droits à produire, patrimoine d’entreprise et patrimoine paysan. Les droits à produire, entre valeur et non-valeur”, en Revue de Droit Rural, 1999, 270, p. 98-104.</mixed-citation>
<element-citation publication-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname>BARTHÉLEMY</surname>
<given-names>Denis</given-names>
</name>
</person-group>
<source>Revue de Droit Rural</source>
<year>1999</year>
</element-citation>
</ref>
<ref id="redalyc_12455418012_ref4">
<label>4</label>
<mixed-citation>BOM KONDÉ, Paul: “<italic>Le traitement de la qualité agroalimentaire et questionnements</italic>”. Conférence
au Cauris, octobre 2003, disponibile en http://afrique.cauris.free.fr/ accès le 12-12-2004</mixed-citation>
<element-citation publication-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname>BOM KONDÉ</surname>
<given-names>Paul</given-names>
</name>
</person-group>
<source>http://afrique.cauris.free.fr/</source>
<year>2003</year>
</element-citation>
</ref>
<ref id="redalyc_12455418012_ref5">
<label>5</label>
<mixed-citation>BUCOLO, Ettore: Le commerce équitable, Notes de l’Institut Karl Polanyi, Paris, 1999, 

diponibile en  www.crida-fr.org</mixed-citation>
<element-citation publication-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname>BUCOLO</surname>
<given-names>Ettore</given-names>
</name>
</person-group>
<source>Institut Karl Polanyi</source>
<year>1999</year>
</element-citation>
</ref>
<ref id="redalyc_12455418012_ref6">
<label>6</label>
<mixed-citation>CAILLÉ, Alain: Dé-penser l’économique, contre le fatalisme. Paris, La Découverteq 

M.A.U.S.S., 2005, 310p.</mixed-citation>
<element-citation publication-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname>CAILLÉ</surname>
<given-names>Alain</given-names>
</name>
</person-group>
<source>M.A.U.S.S.</source>
<year>2005</year>
</element-citation>
</ref>
<ref id="redalyc_12455418012_ref7">
<label>7</label>
<mixed-citation>CAILLÉ, Alain: “Préface a DIAZ PEDREGAL Valérie”, en:  Commerce équitable et organisations de producteurs. Le cas des caféiculteurs andins au Pérou, en Equateur et en Bolivie, Paris, L’Harmattan, 2006, 274p. Coll. Logiques Sociales</mixed-citation>
<element-citation publication-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname>CAILLÉ</surname>
<given-names>Alain</given-names>
</name>
</person-group>
<source>Coll. Logiques Sociales</source>
<year>2006</year>
</element-citation>
</ref>
<ref id="redalyc_12455418012_ref8">
<label>8</label>
<mixed-citation>CASTEL, Odile: “La dynamique institutionnelle de l’économie populaire solidaire dans les pays du 

Sud, Chaire de recherche en développement des collectivités”, en Comparaisons internationales, no.4, Université du Québec en Outaouais, 2003.</mixed-citation>
<element-citation publication-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname>CASTEL</surname>
<given-names>Odile</given-names>
</name>
</person-group>
<source>Université du Québec en Outaouais</source>
<year>2003</year>
</element-citation>
</ref>
<ref id="redalyc_12455418012_ref9">
<label>9</label>
<mixed-citation>CATTANI, Antonio Davi. (Org.): A Outra economia. Porto Alegre: Veraz, 2003.</mixed-citation>
<element-citation publication-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname>CATTANI</surname>
<given-names>Antonio</given-names>
</name>
</person-group>
<source>Veraz</source>
<year>2003</year>
</element-citation>
</ref>
<ref id="redalyc_12455418012_ref10">
<label>10</label>
<mixed-citation>CONTERATO, Marcelo: A mercantilização da agricultura familiar do Alto Uruguai/RS: um estudo de caso no município de Três Palmeiras. Porto Alegre, UFRGS/PGDR, Master. 2004.</mixed-citation>
<element-citation publication-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname>CONTERATO</surname>
<given-names>Marcelo</given-names>
</name>
</person-group>
<source>UFRGS/PGDR</source>
<year>2004</year>
</element-citation>
</ref>
<ref id="redalyc_12455418012_ref11">
<label>11</label>
<mixed-citation>DIAZ PEDREGAL, Valérie: “La normalización del comercio justo y su impacto en los países andinos”, en Jornal do Mauss Iberolatinoamericano, 22-09-2007</mixed-citation>
<element-citation publication-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname>DIAZ PEDREGAL</surname>
<given-names>Valérie</given-names>
</name>
</person-group>
<source>Jornal do Mauss Iberolatinoamericano</source>
<year>2007</year>
</element-citation>
</ref>
<ref id="redalyc_12455418012_ref12">
<label>12</label>
<mixed-citation>DIAZ PEDREGAL, Valérie: Commerce équitable et organisations de producteurs. Le cas des caféiculteurs andins au Pérou, en Equateur et en Bolivie, Paris, L’Harmattan, 2006, 

274p</mixed-citation>
<element-citation publication-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname>DIAZ PEDREGAL</surname>
<given-names>Valerie</given-names>
</name>
</person-group>
<source>L’Harmattan</source>
<year>2006</year>
</element-citation>
</ref>
<ref id="redalyc_12455418012_ref13">
<label>13</label>
<mixed-citation>ECOVIDA, REDE DE AGROECOLOGIA
 ECOVIDA: “A Rede” [On line]. [2013/08/05]. 

.</mixed-citation>
<element-citation publication-type="webpage">
<person-group person-group-type="author">
<collab>ECOVIDA, REDE DE AGROECOLOGIA
 ECOVIDA</collab>
</person-group>
<source>http://www.ecovida.org.br/a-rede/&gt;.</source>
<year>2013</year>
</element-citation>
</ref>
<ref id="redalyc_12455418012_ref14">
<label>14</label>
<mixed-citation>EID, Farid, PIMENTEL Andréa Eloísa Bueno; SEVERINO, Maico Roris y SANTOS,
CLARICE: “<italic>Cadeias produtivas sob controle de famílias cooperadas do MST-Brasi</italic>l”, en Anais VII Congresso Latinoamericano de Sociologia Rural – ALASRU. Quito, Equador, 20-24/11, 2006</mixed-citation>
<element-citation publication-type="confproc">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname>EID</surname>
<given-names>Farid</given-names>
</name>
</person-group>
<source>Anais VII Congresso Latinoamericano de Sociologia Rural – ALASRU</source>
<year>2006</year>
</element-citation>
</ref>
<ref id="redalyc_12455418012_ref15">
<label>15</label>
<mixed-citation>EME, Bernard y LAVILLE, Jean Louis: “<italic>Économie plurielle, économie solidaire: précisions et compléments</italic>”, en Revue du MAUSS semestrielle, n° 7, 1er semestre, 1996, p. 246-268.</mixed-citation>
<element-citation publication-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname>EME</surname>
<given-names>Bernard</given-names>
</name>
<name>
<surname>LAVILLE</surname>
<given-names>Jean Louis</given-names>
</name>
</person-group>
<source>Revue du MAUSS semestrielle</source>
<year>1996</year>
</element-citation>
</ref>
<ref id="redalyc_12455418012_ref16">
<label>16</label>
<mixed-citation>FLORENTINO, Laurence Granchamp; SIMÕES, Aquiles ; SABOURIN, Eric y DUQUE, Ghilaine: “As organizações profissionais agrícolas e a gestão dos recursos naturais: aprendizagens
sociais e construção social de uma governabilidade”, en: FoNtaine, G; VLIET, G. V. y PASQUIS, R. (Org.), Políticas ambientales y gobernabilidad en América Latina. Quito, Montpellier:
FLACSO, Cirad, Iddri, 2007, v. 1, p. 303-324.</mixed-citation>
<element-citation publication-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname>FLORENTINO</surname>
<given-names>Laurence</given-names>
</name>
</person-group>
<source>FLACSO, Cirad, Iddri</source>
<year>2007</year>
</element-citation>
</ref>
<ref id="redalyc_12455418012_ref17">
<label>17</label>
<mixed-citation>FÓRUM BRASILEIRO DE ECONOMIA SOLIDÁRIA: Proposta de Instrução Normativa do 

Sistema de Comércio Justo e Solidário, Brasília, 15/05/2007</mixed-citation>
<element-citation publication-type="report">
<person-group person-group-type="author">
<collab>FÓRUM BRASILEIRO DE ECONOMIA SOLIDÁRIA</collab>
</person-group>
<source>FÓRUM BRASILEIRO DE ECONOMIA SOLIDÁRIA</source>
<year>2007</year>
</element-citation>
</ref>
<ref id="redalyc_12455418012_ref18">
<label>18</label>
<mixed-citation>FRAISSE, Laurent: “Economie solidaire et démocratisation de l'économie”, en Hermès n°36, 2003, p. 137-147.</mixed-citation>
<element-citation publication-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname>FRAISSE</surname>
<given-names>Laurent</given-names>
</name>
</person-group>
<source>Hermès</source>
<year>2003</year>
</element-citation>
</ref>
<ref id="redalyc_12455418012_ref19">
<label>19</label>
<mixed-citation>FRANÇA FILHO, Genauto Carvalho: “Políticas públicas de economia solidária no Brasil: características, desafios e vocação”, en FRANÇA FILHO, Genauto Carvalho; LAVILLE, Jean Louis; MEDEIROS, Alzira y MAGNEM, Jean-Philippe (Org.), Ação pública e economia solidária: uma perspectiva internacional. Porto Alegre: EDUFRGS; Salvador: EDUFBA, 

2006, p. 259-267.</mixed-citation>
<element-citation publication-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname>FRANCA FILHO</surname>
<given-names>Genauto</given-names>
</name>
</person-group>
<source>EDUFRGS</source>
<year>2006</year>
</element-citation>
</ref>
<ref id="redalyc_12455418012_ref20">
<label>20</label>
<mixed-citation>GAIGER, Luis Ignacio: “Apontamentos sobre a natureza do vínculo solidário na vida econômica”, em Anais XXIX Encontro Anual da ANPOCS, 2005. 23 p.</mixed-citation>
<element-citation publication-type="confproc">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname>GAIGER</surname>
<given-names>Luis Ignacio</given-names>
</name>
</person-group>
<source>XXIX Encontro Anual da ANPOCS</source>
<year>2005</year>
</element-citation>
</ref>
<ref id="redalyc_12455418012_ref21">
<label>21</label>
<mixed-citation>GAIGER, Luis Ignacio: “L’économie solidaire au Brésil”. Revue du Mauss n° 21 (Alter-
économie: quelle autre mondialisation?), 2003, p. 80-96</mixed-citation>
<element-citation publication-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname>GAIGER</surname>
<given-names>Luis Ignacio</given-names>
</name>
</person-group>
<source>Revue du Mauss n° 21</source>
<year>2003</year>
</element-citation>
</ref>
<ref id="redalyc_12455418012_ref22">
<label>22</label>
<mixed-citation>GARDIN, Laurent: Les initiatives solidaires. La réciprocité face au marché et à l’Etat, Paris, 

Eres, 2006, 190p.</mixed-citation>
<element-citation publication-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname>GARDIN</surname>
<given-names>Laurent</given-names>
</name>
</person-group>
<source>Eres</source>
<year>2006</year>
</element-citation>
</ref>
<ref id="redalyc_12455418012_ref23">
<label>23</label>
<mixed-citation>GIRARD FERREIRA NUNES, Christiane: “<italic>Politiques publiques en faveur de l’économie solidaire au Brésil</italic>”, en Tiers Monde, n°190 : 2007, p. 379-399</mixed-citation>
<element-citation publication-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname>GIRARD FERREIRA NUNES</surname>
<given-names>Christiane</given-names>
</name>
</person-group>
<source>Tiers Monde</source>
<year>2007</year>
</element-citation>
</ref>
<ref id="redalyc_12455418012_ref24">
<label>24</label>
<mixed-citation>GRUPO DE TRABALHO SISTEMA NACIONAL DE COMÉRCIO JUSTO E SOLIDÁRIO: 

Documento base sobre Sistema Nacional de Comércio Justo e Solidário, Brasília, SENAES, 

19-05-2006.</mixed-citation>
<element-citation publication-type="report">
<person-group person-group-type="author">
<collab>GRUPO DE TRABALHO SISTEMA NACIONAL DE COMÉRCIO JUSTO E SOLIDÁRIO</collab>
</person-group>
<source>SENAES</source>
<year>2006</year>
</element-citation>
</ref>
<ref id="redalyc_12455418012_ref25">
<label>25</label>
<mixed-citation>KILCHER, Fréderic: Marchés hebdomadaires et agricultures familiales. Quelle complémentarité.
 CNEARC, Montpellier, Mémoire ESAT 1, 2004,136p</mixed-citation>
<element-citation publication-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname>KILCHER</surname>
<given-names>Frederic</given-names>
</name>
</person-group>
<source>Mémoire ESAT 1</source>
<year>2004</year>
</element-citation>
</ref>
<ref id="redalyc_12455418012_ref26">
<label>26</label>
<mixed-citation>LAFORGA, Guilherme: Dinâmica do Comércio Justo, Associativismo e Agricultura 

Familiar na Citricultura Brasileira. 2005. 348p. Tese (Doutorado em Engenharia de 

Produção) – Universidade Federal de São Carlos, São Carlos, 2005.</mixed-citation>
<element-citation publication-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname>LAFORGA</surname>
<given-names>Guilherme</given-names>
</name>
</person-group>
<source>Universidade Federal de São Carlos</source>
<year>2005</year>
</element-citation>
</ref>
<ref id="redalyc_12455418012_ref27">
<label>27</label>
<mixed-citation>LAFORGA, Gilmar: “<italic>Economia solidária, agricultura familiar e comércio justo: alinhando convergências, apresentado desafios</italic>”, en Anais XXIX Encontro Anual da Anpocs, Caxambu, 

2005.</mixed-citation>
<element-citation publication-type="confproc">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname>LAFORGA</surname>
<given-names>Gilmar</given-names>
</name>
</person-group>
<source>XXIX Encontro Anual da Anpocs</source>
<year>2005</year>
</element-citation>
</ref>
<ref id="redalyc_12455418012_ref28">
<label>28</label>
<mixed-citation>LAVILLE, Jean Louis (dir): L'économie solidaire : une perspective internationale, Paris : Desclée de Brouwer, 2000, 343p.</mixed-citation>
<element-citation publication-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname>LAVILLE</surname>
<given-names>Jean Louis</given-names>
</name>
</person-group>
<source>Desclée de Brouwer</source>
<year>2000</year>
</element-citation>
</ref>
<ref id="redalyc_12455418012_ref29">
<label>29</label>
<mixed-citation>LE VELLY, Ronan: “<italic>Le commerce équitable: des échanges marchands contre et dans le marché</italic>”, en 

Actes I Congrès de l’Association Française de Sociologie, Villetaneuse, 2004.</mixed-citation>
<element-citation publication-type="confproc">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname>LE VELLY</surname>
<given-names>Ronan</given-names>
</name>
</person-group>
<source>Villetaneuse</source>
<year>2004</year>
</element-citation>
</ref>
<ref id="redalyc_12455418012_ref30">
<label>30</label>
<mixed-citation>LE VELLY, Ronan: “Le commerce équitable: des échanges marchands contre et dans le marché”, en 

Revue française de sociologie, 2006, 47 (2), p. 319-340</mixed-citation>
<element-citation publication-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname>LE VELLY</surname>
<given-names>Ronan</given-names>
</name>
</person-group>
<source>Revue française de sociologie</source>
<year>2006</year>
</element-citation>
</ref>
<ref id="redalyc_12455418012_ref31">
<label>31</label>
<mixed-citation>LE VELLY, Ronan: “Le marketing fait-il perdre leur âme aux militants du commerce équitable?”, en 

Gérer et comprendre, 2007, 89, septembre, p. 15-23</mixed-citation>
<element-citation publication-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname>LE VELLY</surname>
<given-names>Ronan</given-names>
</name>
</person-group>
<source>Gérer et comprendre</source>
<year>2007</year>
</element-citation>
</ref>
<ref id="redalyc_12455418012_ref32">
<label>32</label>
<mixed-citation>LÉVI-STRAUSS, Claude: Les structures élémentaires de la parenté. Mouton, La Haye. [1949] 

1967.</mixed-citation>
<element-citation publication-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname>LEVI-STRAUSS</surname>
<given-names>Claude</given-names>
</name>
</person-group>
<source>Mouton</source>
<year>1967</year>
</element-citation>
</ref>
<ref id="redalyc_12455418012_ref33">
<label>33</label>
<mixed-citation>LÉVI-STRAUSS,Claude:“Introduction à l’œuvre de Marcel Mauss”, en MAUSS M. Sociologie et 

Anthropologie, Paris, PUF, [1950] 1977, 482p</mixed-citation>
<element-citation publication-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname>LEVI-STRAUSS</surname>
<given-names>Claude</given-names>
</name>
</person-group>
<source>PUF</source>
<year>1977</year>
</element-citation>
</ref>
<ref id="redalyc_12455418012_ref34">
<label>34</label>
<mixed-citation>MAGALHÃES Reginaldo. Sales y ABRAMOVAY, Ricardo: “<italic>A formação de um mercado de microfinanças no sertão da Bahia</italic>”, en Revista Brasileira de Ciências Sociais, 2007, v. 22, p. 107- 

119.</mixed-citation>
<element-citation publication-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname>MAGALHÃES</surname>
<given-names>Reginaldo</given-names>
</name>
<name>
<surname>ABRAMOVAY</surname>
<given-names>Ricardo</given-names>
</name>
</person-group>
<source>Revista Brasileira de Ciências Sociais</source>
<year>2007</year>
</element-citation>
</ref>
<ref id="redalyc_12455418012_ref35">
<label>35</label>
<mixed-citation>MASCARENHAS,  Gilberto.C: O movimento do Comércio Justo e Solidário no Brasil: entre a solidariedade e o mercado. 2007. 351p. (Doutorado em Ciências Sociais em Desenvolvimento  Agricultura e Sociedade) – Universidade Federal Rural do Rio de Janeiro, Instituto de Ciências Humanas e Sociais, Rio de Janeiro, 2007. </mixed-citation>
<element-citation publication-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname>MASCARENHAS</surname>
<given-names>Gilberto</given-names>
</name>
</person-group>
<source>Universidade Federal Rural do Rio de Janeiro, Instituto de Ciências Humanas e Sociais, Rio de Janeiro</source>
<year>2007</year>
</element-citation>
</ref>
<ref id="redalyc_12455418012_ref36">
<label>36</label>
<mixed-citation>MAUSS, Marcel: “Essai sur le Don”, en: Sociologie et Anthropologie, Paris, PUF, [1924] 1950.</mixed-citation>
<element-citation publication-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname>MAUSS</surname>
<given-names>Marcel</given-names>
</name>
</person-group>
<source>Sociologie et Anthropologie</source>
<year>1950</year>
</element-citation>
</ref>
<ref id="redalyc_12455418012_ref37">
<label>37</label>
<mixed-citation>MEDAETS, Jean Pierre y MEDEIROS Josemar Xavier: “A Ação coletiva no controle da qualidade
da produção orgânica familiar: Análise comparativa entre a certificação por auditoria externa e a certificação participativa em rede”, en Anais XLII Congresso da SOBER, 2004.</mixed-citation>
<element-citation publication-type="confproc">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname>MEDAETS</surname>
<given-names>Jean Pierre</given-names>
</name>
<name>
<surname>MEDEIROS</surname>
<given-names>Josemar Xavier</given-names>
</name>
</person-group>
<source>Anais XLII Congresso da SOBER</source>
<year>2004</year>
</element-citation>
</ref>
<ref id="redalyc_12455418012_ref38">
<label>38</label>
<mixed-citation>MINISTÉRIO DA AGRICULTURA, PECUÁRIA E ABASTECIMENTO-MAPA, Secretaria de desenvolvimento Agropecuário e Cooperativismo: Controle social na venda direta ao consumidor de produtos orgânicos sem certificação. Brasília, MAPA, 2008. 25 p.</mixed-citation>
<element-citation publication-type="report">
<person-group person-group-type="author">
<collab>MINISTÉRIO DA AGRICULTURA, PECUÁRIA E ABASTECIMENTO-MAPA</collab>
</person-group>
<source>MAPA</source>
<year>2008</year>
</element-citation>
</ref>
<ref id="redalyc_12455418012_ref39">
<label>39</label>
<mixed-citation>PLOEG, Jan Douwe Van der: “O modo de produção camponês revisitado” en A diversidade a 

Agricultura Familiar, en SCHNEIDER, S. (org.), Porto Alegre, Editora da UFRGS, 2006. p 13- 

54.</mixed-citation>
<element-citation publication-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname>PLOEG</surname>
<given-names>Jan Douwe Van der</given-names>
</name>
</person-group>
<source>Editora da UFRGS</source>
<year>2006</year>
</element-citation>
</ref>
<ref id="redalyc_12455418012_ref40">
<label>40</label>
<mixed-citation>PLOEG, Jan Douwe Van der: The New peasantries: struggles for autonomy and sustainability in an era of Empire and Globalization. London, Sterling, Earthscan, 2008, 

356p.</mixed-citation>
<element-citation publication-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname>PLOEG</surname>
<given-names>Jan Douwe Van der</given-names>
</name>
</person-group>
<source>Sterling, Earthscan</source>
<year>2008</year>
</element-citation>
</ref>
<ref id="redalyc_12455418012_ref41">
<label>41</label>
<mixed-citation>POLANYI, Karl: La grande transformation: aux origines politiques et économiques de notre temps, Gallimard, Paris,  [1944] 1983, 420p</mixed-citation>
<element-citation publication-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname>POLANYI</surname>
<given-names>Karl</given-names>
</name>
</person-group>
<source>Gallimard</source>
<year>1983</year>
</element-citation>
</ref>
<ref id="redalyc_12455418012_ref42">
<label>42</label>
<mixed-citation>POLANYI, Karl: “<italic>L’économie en tant que procès institutionnalisé</italic>”. En Polanyi K et Arensberg. C. 

Les systèmes économiques dans l’Histoire et dans la Théorie, Larousse, Paris, [1957] 1975. pp
 239-260</mixed-citation>
<element-citation publication-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname>POLANYI</surname>
<given-names>Karl</given-names>
</name>
</person-group>
<source>Larousse</source>
<year>1975</year>
</element-citation>
</ref>
<ref id="redalyc_12455418012_ref43">
<label>43</label>
<mixed-citation>POLANYI, Karl y ARENSBERG, Conrad: Les systèmes économiques dans l'histoire et dans la théorie, París, Librairie Larousse. [1957] 1975, Ed. originale: Trade and Market in the Early empires. Economics in History and Theory</mixed-citation>
<element-citation publication-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname>POLANYI</surname>
<given-names>Karl</given-names>
</name>
<name>
<surname>ARENSBERG</surname>
<given-names>Conrad</given-names>
</name>
</person-group>
<source>Economics in History and Theory</source>
<year>1975</year>
</element-citation>
</ref>
<ref id="redalyc_12455418012_ref44">
<label>44</label>
<mixed-citation>ROUSTANG, Guy: “Volatilité ou pérennité des innovations sociales de l'économie solidaire”, en 

3ème Rencontres du Réseau Interuniversitaire d'Economie sociale et solidaire Toulouse Le 

Mirail, 5/03/03, 10p.</mixed-citation>
<element-citation publication-type="confproc">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname>ROUSTANG</surname>
<given-names>Guy</given-names>
</name>
</person-group>
<source>3ème Rencontres du Réseau Interuniversitaire d'Economie sociale et solidaire</source>
<year>2003</year>
</element-citation>
</ref>
<ref id="redalyc_12455418012_ref45">
<label>45</label>
<mixed-citation>SABOURIN, Eric: Ethno-développement et Réciprocité en Amazonie Péruvienne: le cas du 

Conseil Aguaruna et Huambisa. Thèse de Doctorat, Université de Jussieu, Paris VII, 1982a, 

372p.</mixed-citation>
<element-citation publication-type="thesis">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname>SABOURIN</surname>
<given-names>Eric</given-names>
</name>
</person-group>
<source>Université de Jussieu</source>
<year>1982</year>
</element-citation>
</ref>
<ref id="redalyc_12455418012_ref46">
<label>46</label>
<mixed-citation>SABOURIN, Eric: “Dans les bidonvilles du Pérou: des liens renouvelés avec les campagnes”, en: Le 

Monde Diplomatique, 1982b, mars 1982. </mixed-citation>
<element-citation publication-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname>SABOURIN</surname>
<given-names>Eric</given-names>
</name>
</person-group>
<source>Le Monde Diplomatique</source>
<year>1982</year>
</element-citation>
</ref>
<ref id="redalyc_12455418012_ref47">
<label>47</label>
<mixed-citation>SABOURIN, Eric: “Práticas sociais, políticas públicas e
valores humanos”, en A diversidade
agricultura familiar, SCHNEIDER, S. (org.), Porto Alegre: UFRGS, Estudos Rurais, 2006, p. 108 

-132</mixed-citation>
<element-citation publication-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname>SABOURIN</surname>
<given-names>Eric</given-names>
</name>
</person-group>
<source>UFRGS, Estudos Rurais</source>
<year>2006</year>
</element-citation>
</ref>
<ref id="redalyc_12455418012_ref48">
<label>48</label>
<mixed-citation>SABOURIN, Eric: “A reciprocidade e os valores éticos da solidariedade econômica” en A questão da solidariedade e da reciprocidade na economia solidária”, em Anais XIII Congresso Brasileiro de Sociologia, UFPE, Recife 2007.</mixed-citation>
<element-citation publication-type="confproc">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname>SABOURIN</surname>
<given-names>Eric</given-names>
</name>
</person-group>
<source>XIII Congresso Brasileiro de Sociologia</source>
<year>2007</year>
</element-citation>
</ref>
<ref id="redalyc_12455418012_ref49">
<label>49</label>
<mixed-citation>SABOURIN, Eric: Camponeses do Brasil, entre a troca mercantil e a reciprocidade. Rio de 

Janeiro. Garamond Universitaria, Col. Terra Mater, 2009, 238p</mixed-citation>
<element-citation publication-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname>SABOURIN</surname>
<given-names>Eric</given-names>
</name>
</person-group>
<source>Garamond Universitaria, Col. Terra Mate</source>
<year>2009</year>
</element-citation>
</ref>
<ref id="redalyc_12455418012_ref50">
<label>50</label>
<mixed-citation>SABOURIN, Eric: “Agri-food qualification &amp; certification process as an interface between exchange marketing and reciprocity”, en Annals ISDA International Symposium, 2010, Montpellier,</mixed-citation>
<element-citation publication-type="confproc">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname>SABOURIN</surname>
<given-names>eric</given-names>
</name>
</person-group>
<source>ISDA International Symposium</source>
<year>2010</year>
</element-citation>
</ref>
<ref id="redalyc_12455418012_ref51">
<label>51</label>
<mixed-citation>SCOTT, James: The moral economy of the peasant: rebellion and subsistence in Southeast
Asia. New Haven, London, Yale University Press. 1976.</mixed-citation>
<element-citation publication-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname>SCOTT</surname>
<given-names>James</given-names>
</name>
</person-group>
<source>Yale University Press</source>
<year>1976</year>
</element-citation>
</ref>
<ref id="redalyc_12455418012_ref52">
<label>52</label>
<mixed-citation>SECRETARIA NACIONAL DE ECONOMIA SOLIDÁRIA SENAES: Programa Economia 

Solidária em desenvolvimento, Brasília: SENAES-MTD, 2003</mixed-citation>
<element-citation publication-type="report">
<person-group person-group-type="author">
<collab>SECRETARIA NACIONAL DE ECONOMIA SOLIDÁRIA SENAES</collab>
</person-group>
<source>SENAES-MTD</source>
<year>2003</year>
</element-citation>
</ref>
<ref id="redalyc_12455418012_ref53">
<label>53</label>
<mixed-citation>SECRETARIA NACIONAL DE ECONOMIA SOLIDÁRIA SENAES: Projeto de Lei de Comercio justo e solidário (CJS), Brasília: SENAES-MTD, Anexo 1 Termo de referência do Sistema Nacional de Comércio Justo e Solidário SCJS, 2007.</mixed-citation>
<element-citation publication-type="report">
<person-group person-group-type="author">
<collab>SECRETARIA NACIONAL DE ECONOMIA SOLIDÁRIA SENAES</collab>
</person-group>
<source>SCJS</source>
<year>2007</year>
</element-citation>
</ref>
<ref id="redalyc_12455418012_ref54">
<label>54</label>
<mixed-citation>SINGER, Paul: Introdução à Economia Solidária. São Paulo, Perseu Abramo, 2002, 127p</mixed-citation>
<element-citation publication-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname>SINGER</surname>
<given-names>Paul</given-names>
</name>
</person-group>
<source>Perseu Abramo</source>
<year>2002</year>
</element-citation>
</ref>
<ref id="redalyc_12455418012_ref55">
<label>55</label>
<mixed-citation>SINGER, Paul: “Políticas públicas de economia solidária” en Mesa Redonda 19 Dimensões sociais das políticas de inovação, 29° Encontro Anual da Anpocs, Caxambu, 2005.</mixed-citation>
<element-citation publication-type="confproc">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname>SINGER</surname>
<given-names>Paul</given-names>
</name>
</person-group>
<source>29° Encontro Anual da Anpocs</source>
<year>2005</year>
</element-citation>
</ref>
<ref id="redalyc_12455418012_ref56">
<label>56</label>
<mixed-citation>TEMPLE, Dominique: “Le Contrat des Céramiques Shipibo, Réflexions sur la valeur d'échange et la 

valeur de Réciprocité”. en Nouvelles de l'Ecodéveloppement,
 1981, n° 16, Paris, CIRED- MSH.</mixed-citation>
<element-citation publication-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname>TEMPLE</surname>
<given-names>Dominique</given-names>
</name>
</person-group>
<source>CIRED- MSH</source>
<year>1981</year>
</element-citation>
</ref>
<ref id="redalyc_12455418012_ref57">
<label>57</label>
<mixed-citation>TEMPLE, Dominique: “L’origine du marché de réciprocité”, Séminaire Cauris, Montpellier, 

2001, Diponible en  http://afrique.cauris.free.fr/marche.html</mixed-citation>
<element-citation publication-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname>TEMPLE</surname>
<given-names>Dominique</given-names>
</name>
</person-group>
<source>http://afrique.cauris.free.fr/marche.html</source>
<year>2001</year>
</element-citation>
</ref>
<ref id="redalyc_12455418012_ref58">
<label>58</label>
<mixed-citation>TEMPLE, Dominique: Teoría de la Reciprocidad, Tomo I: La reciprocidad y el nacimiento de los valores humanos, La Paz, Bolivia: PADEP/ GTZ,. 2003, 240p.</mixed-citation>
<element-citation publication-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname>TEMPLE</surname>
<given-names>Dominique</given-names>
</name>
</person-group>
<source>PADEP/ GTZ</source>
<year>2003</year>
</element-citation>
</ref>
<ref id="redalyc_12455418012_ref59">
<label>59</label>
<mixed-citation>TEMPLE, Dominique: Teoría de la Reciprocidad, tomo II : La economía de reciprocidad, PADEP- 

GTZ, La Paz, Bolivia, 2003a, p. 376-488.</mixed-citation>
<element-citation publication-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname>TEMPLE</surname>
<given-names>Dominique</given-names>
</name>
</person-group>
<source>PADEP-GTZ</source>
<year>2003</year>
</element-citation>
</ref>
<ref id="redalyc_12455418012_ref60">
<label>60</label>
<mixed-citation>TEMPLE, Dominique: “Séminaire Cauris sur la qualité agroalimentaire”, 2003b. Disponible en http://afrique.cauris.free.fr/</mixed-citation>
<element-citation publication-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname>TEMPLE</surname>
<given-names>Dominique</given-names>
</name>
</person-group>
<source>http://afrique.cauris.free.fr/</source>
<year>2003</year>
</element-citation>
</ref>
</ref-list>
<fn-group>
<title>Notas</title>
<fn id="fn2" fn-type="other">
<label>2.</label>
<p> FLO (Fair Trade Labelling Organization), IFAT (International Fair Trade Association), EFTA (European Fair
Trade Association).</p>
</fn>
<fn id="fn3" fn-type="other">
<label>3.</label>
<p> Mercados de venta directa de productos de la agroecología (forma de agricultura ecológica con base biológica y
sin insumos químicos) por los agricultores familiares. .</p>
</fn>
<fn id="fn4" fn-type="other">
<label>4.</label>
<p> o por los dos juntos, como es el caso en Brasil, en la región de Porto Alegre, entre cooperativas del MST y
cooperativas de consumidores (Eid y otros, 2006) </p>
</fn>
</fn-group>
</back>
</article>