<?xml version="1.0" encoding="utf-8"?>
<!DOCTYPE article
  PUBLIC "-//NLM//DTD JATS (Z39.96) Journal Publishing DTD v1.0 20120330//EN" "http://jats.nlm.nih.gov/publishing/1.0/JATS-journalpublishing1.dtd">
<article article-type="editorial" dtd-version="1.0" specific-use="sps-1.8" xml:lang="es" xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink">
	<front>
		<journal-meta>
			<journal-id journal-id-type="publisher-id">fype</journal-id>
			<journal-title-group>
				<journal-title>Revista Finanzas y Política Económica</journal-title>
				<abbrev-journal-title abbrev-type="publisher">Finanz. polit. econ.</abbrev-journal-title>
			</journal-title-group>
			<issn pub-type="epub">2011-7663</issn>
			<issn pub-type="ppub">2248-6046</issn>
			<publisher>
				<publisher-name>Universidad Católica de Colombia</publisher-name>
			</publisher>
		</journal-meta>
		<article-meta>
			<article-id pub-id-type="doi">10.14718/revfinanzpolitecon.v14.n2.2022.1</article-id>
			<article-id pub-id-type="publisher-id">00001</article-id>
			<article-categories>
				<subj-group subj-group-type="heading">
					<subject>Editorial</subject>
				</subj-group>
			</article-categories>
			<title-group>
				<article-title>Los fallos de la integración económica internacional y de la gobernanza supranacional</article-title>
			</title-group>
			<contrib-group>
				<contrib contrib-type="author">
					<contrib-id contrib-id-type="orcid">0000-0002-2346-3222</contrib-id>
					<name>
						<surname>Tejedor-Estupiñán</surname>
						<given-names>Joan Miguel</given-names>
					</name>
					<xref ref-type="aff" rid="aff1"><sup>
 <italic>1</italic> 
</sup></xref>
				</contrib>
				</contrib-group>
				<aff id="aff1">
					<label>1</label>
					<institution content-type="original"> . Dirección de correspondencia: Facultad de Economía, Universidad Católica de Colombia, carrera 13 n.° 47-49 (Bogotá, Colombia). Correo electrónico: jmtejedor@ucatolica.edu.co. </institution>
					<institution content-type="normalized">Universidad Católica de Colombia</institution>
					<institution content-type="orgdiv1">Dirección de correspondencia: Facultad de Economía</institution>
					<institution content-type="orgname">Universidad Católica de Colombia</institution>
					<addr-line>
						<named-content content-type="city">Bogotá</named-content>
					</addr-line>
					<country country="CO">Colombia</country>
					<email>jmtejedor@ucatolica.edu.co</email>
				</aff>
			<!--<pub-date date-type="pub" publication-format="electronic">
				<day>05</day>
				<month>10</month>
				<year>2022</year>
			</pub-date>
			<pub-date date-type="collection" publication-format="electronic">-->
			<pub-date pub-type="epub-ppub">
				<season>Jul-Dec</season>
				<year>2022</year>
			</pub-date>
			<volume>14</volume>
			<issue>2</issue>
			<fpage>301</fpage>
			<lpage>306</lpage>
			<permissions>
				<license license-type="open-access" xlink:href="https://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/4.0;;/" xml:lang="es">
					<license-p>Este es un artículo publicado en acceso abierto bajo una licencia Creative Commons</license-p>
				</license>
			</permissions>
			<counts>
				<fig-count count="0"/>
				<table-count count="0"/>
				<equation-count count="0"/>
				<ref-count count="6"/>
				<page-count count="6"/>
			</counts>
		</article-meta>
	</front>
	<body>
		<p>Así como existen fallos del mercado y del Estado (<xref ref-type="bibr" rid="B3">Stiglitz y Rosengard, 2015</xref>), también los hay en el proceso de integración económica internacional, así como en las instituciones supranacionales que regulan los procesos de integración internacional y global en el actual contexto de globalización; fallos que deben ser comprendidos desde su complejidad y de esta manera poder resolver grandes problemas globales como las pandemias, la desigualdad, la guerra y el cambio climático. Unos y otros son parte de una realidad que emerge hoy con mayor fuerza, fruto de la crisis que experimenta la globalización, considerada por mucho tiempo como una realidad irreversible. Las tendencias actuales de prioridad nacional en variedad de países, o la conformación de bloques de países excluyentes, indican todo lo contrario.</p>
		<p>En esta dinámica complementaria entre procesos de largo plazo, los principales fallos de la integración económica internacional son: 1) el intercambio internacional desigual; 2) las relaciones internacionales asimétricas e interdependientes; 3) los bienes públicos globales o internacionales; 4) las externalidades; 5) la información imperfecta; y 6) el desequilibrio económico internacional. Los principales fallos de la gobernanza supranacional o la supranacionalidad son: 1) el acceso limitado a la información; 2) el control limitado sobre las empresas privadas transnacionales; 3) el control limitado de la burocracia internacional y de las instituciones supranacionales; y 4) las limitaciones impuestas por los procesos políticos nacionales e internacionales de integración (<xref ref-type="bibr" rid="B5">Tejedor Estupiñán, 2022</xref>).</p>
		<p>El intercambio internacional desigual se ha identificado desde la historia y la geopolítica como la continuidad de un patrón colonialista donde el norte global (países industrializados y desarrollados) dominan las relaciones internacionales con el resto del mundo (países no industrializados y en vía de desarrollo). Este fallo también se representa en la competencia imperfecta y concentración de la producción, el ingreso y la riqueza en unos pocos países, empresas transnacionales y empresarios (<xref ref-type="bibr" rid="B1">Koop, 2022</xref>). Por un lado, los países desarrollados se caracterizan por tener una mano de obra altamente calificada y especializada, producción de bienes y servicios en sectores de alto valor agregado, altos niveles de gasto público e inversión en investigación y desarrollo, y superávits de balanza de pagos derivados del libre comercio internacional (Estados Unidos, China, Japón, Alemania, Reino Unido, India, Francia, Canadá, Italia y Brasil). Por otro lado, los países en vía de desarrollo se caracterizan por tener una fuerza laboral poco calificada, bajos niveles de productividad y especialización en la producción y exportación de materias primas, productos básicos y manufacturados de valor agregado relativamente bajo, producidos comúnmente con métodos de fabricación intensivos en mano de obra; asimismo, su balanza comercial es comúnmente negativa, lo que significa que no perciben beneficios significativos del comercio internacional (Tuvalu, Nauru, Micronesia, Tonga, Belice, Sudán del Sur, Somalia, Kirguistán, Kosovo).</p>
		<p>De esta manera, podemos evidenciar la existencia de un marco de relaciones internacionales asimétricas e interdependientes que se manifiestan principalmente en los patrones asimétricos del comercio internacional de productos y servicios, en las relaciones de propiedad asimétrica derivadas de las inversiones extranjeras directas, en las relaciones asimétricas resultantes de la migración laboral y la asistencia técnica, en la interdependencia asimétrica en las relaciones financieras y monetarias internacionales, en la interdependencia asimétrica en las transferencias de tecnología y, finalmente, en la interdependencia asimétrica de información (<xref ref-type="bibr" rid="B4">Szentes, 2003</xref>).</p>
		<p>Los bienes públicos globales o internacionales están representados principalmente en la seguridad global ante la amenaza de las guerras internas y externas, en especial la amenaza de las guerras químicas, atómicas, mediáticas, psicológicas e incluso cibernéticas. También encontramos la visión del desarrollo global que debe comprender la necesidad de garantizar la disminución de las desigualdades económicas, políticas y sociales. Por último, pero no menos importante, el equilibrio del medio ambiente, sin el cual la vida y la producción en este planeta serán imposibles a corto plazo. Para garantizar su producción y provisión, se busca que estos bienes globales sean suministrados de manera coordinada entre los gobiernos nacionales, los bloques económicos y políticos y las instituciones supranacionales que impulsaron el nuevo orden mundial desde finales de la Segunda Guerra Mundial hasta el presente. Más aún si se tiene en cuenta que después de la pandemia de la COVID-19 y la guerra entre Rusia y Ucrania la hegemonía mundial y este antiguo orden están comenzando a tener unos cambios que dirigen el mando hacia la región eurasiática.</p>
		<p>Las externalidades, como la destrucción del comercio y de economías poco competitivas, o la contaminación del medio ambiente, son causadas por la producción privada y por la ineficiencia de la intervención estatal y supranacional, que, junto a una cultura hiperconsumista, han puesto en peligro el equilibrio del medio ambiente y generado grandes preocupaciones para la supervivencia en este planeta, como el calentamiento global y el cambio climático.</p>
		<p>La información imperfecta es evidente en las abismales brechas de desarrollo humano, en especial las relacionadas con el nivel de educación, la conectividad, el acceso a internet, dificultades para el acceso a la información y a la educación tanto pública como privada de alta calidad, manipulación mediática global y la gran diseminación de noticias falsas.</p>
		<p>Los más conocidos antecedentes del desequilibrio económico internacional han aparecido en el periodo comprendido desde la Gran Depresión de 1929, hasta la crisis financiera del 2008 y más actualmente la crisis económica generada por la COVID-19 y sus efectos en el desempleo, la caída de la producción global, la inflación, la devaluación, etc. Los anteriores son solo algunos de los efectos macroeconómicos negativos que evidencian que tanto el Estado como el mercado no han podido generar el equilibrio expresado por los teóricos neoclásicos. Uno de los fallos de los mercados internacionales también se refleja en la informalidad a escala global, la cual es dominada por mafias transnacionales que dominan el mercado negro no solo del contrabando de productos, sino el mercado de armas, la trata de personas y el narcotráfico, los cuales producen grandes utilidades a nivel global, al igual que externalidades negativas como la guerra, la violencia generalizada y las adicciones.</p>
		<p>Con relación a los fallos del orden supranacional global, en primer lugar encontramos la limitada información. La integración internacional es compleja y los resultados de los acuerdos de integración son muy difíciles de prever. En la mayoría de negociaciones políticas y económicas internacionales, muchos de los negociadores y gobiernos no poseen ni la información ni la misma capacidad de negociación que les permita ser estratégicos en la negociación de tratados o acuerdos eficientes, eficaces y equitativos. Por ejemplo, la mayoría de acuerdos prometen aumentar el comercio y proteger los derechos humanos y el medio ambiente; sin embargo, el lenguaje en que se redactan es abstracto, lo cual impide la ejecución y la evaluación, al igual que la determinación de los incentivos o castigos derivados del incumplimiento de las disposiciones que estos incluyen.</p>
		<p>El control limitado sobre las empresas privadas transnacionales por parte de las instituciones supranacionales y los gobiernos nacionales representan otra gran preocupación. Por ejemplo, el incipiente control de las instituciones financieras privadas por parte del Estado no solo durante la crisis financiera del 2008, sino más recientemente durante la pandemia de la COVID-19, tras lo cual el mundo presenció la creación de oligopolios en torno a la venta de vacunas a nivel mundial, donde -sin los estudios previos- comenzaron a venderse millones de dosis, comprometiendo grandes cantidades del gasto publico a nivel global. Aunque los gobiernos locales han definido los incentivos para que las empresas privadas investiguen e innoven, estas no solo sometieron a los Estados a cuestionables condiciones de venta, sino que han sido ineficientes en la velocidad de vacunación mundial y en la erradicación total de la pandemia.</p>
		<p>Es imperativo poner atención en el limitado control de la burocracia internacional y de las instituciones supranacionales, el cual depende -entre otros aspectos- del nivel de corrupción y la estabilidad democrática de los Estados-nación. Desde la creación de la Organización de las Naciones Unidas, la Organización Internacional del Trabajo, la Organización Mundial del Comercio, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, la Corte Penal Internacional, entre otras instituciones supranacionales y organizaciones no gubernamentales internacionales, se han emitido decenas de declaraciones, resoluciones y sentencias, que son lineamientos sobre los que se basan tanto las Constituciones de los Estados-nación, como los parámetros para facilitar un proceso de integración global más justo, solidario y equitativo (<xref ref-type="bibr" rid="B6">Vallejo Zamudio, 2018</xref>).</p>
		<p>Tanto los gobiernos nacionales como las instituciones supranacionales son responsables de hacer cumplir las provisiones y normativas incluidas en estas declaraciones y resoluciones. Este fallo se manifiesta especialmente en una crisis del capitalismo imitativo y sin autenticidad efectuado desde los países en vías de desarrollo, donde son los estratos de más altos ingresos los que controlan no solo las empresas y los principales puestos burocráticos en muchos de estos países, sino que también son quienes buscan influir en las elecciones de los representantes de las naciones en las instituciones supranacionales, y también en las economías de otros Estados por medio de sanciones y bloqueos que no se contemplan en los marcos normativos supranacionales (<xref ref-type="bibr" rid="B2">Prebisch, 1976</xref>). En muchos casos, el hecho de que no se alcancen los objetivos propuestos no es algo totalmente intencionado, sino que obedece más a la ambigüedad de los objetivos planteados de manera abstracta en acuerdos, declaraciones y resoluciones. En otros casos, los problemas son causados porque los burócratas carecen tanto de las competencias adecuadas, como de los incentivos necesarios para respetar y gestionar eficazmente los marcos legales supranacionales. Por ejemplo, puede ocurrir que al negociador de un acuerdo comercial le interese más promover el desarrollo de ciertas industrias que la situación relacionada con los derechos laborales de los trabajadores de un determinado país.</p>
		<p>Por último, las limitaciones impuestas por los procesos políticos nacionales e internacionales de integración son determinadas de modo hegemónico desde los países desarrollados y se desenvuelven de manera compleja. Por ejemplo, muchos miembros negociadores de acuerdos comerciales, embajadores y cónsules, entre otros representantes, tienen incentivos para actuar en interés de determinados poderes hegemónicos o grupos de presión, así sea tan solo para conseguir escalar a los estratos altos del orden internacional. A estos problemas se suman la inestabilidad democrática de la mayoría de países en vía de desarrollo, la corrupción y las puertas giratorias, y sus evidentes conflictos de interés y la falta de información de los ciudadanos sobre las causas y consecuencias de estos fallos. El control hegemónico de los países desarrollados sobre los países en vía de desarrollo se traduce en un nuevo orden mundial con resultados económicos, sociales y ambientales negativos que nunca fueron planificados ni señalados previamente por las teorías de la integración económica internacional.</p>
		<p>Toda una realidad que explica el trasfondo de la dinámica económica y política hoy imperante en la comunidad internacional, con sus perversos resultados sobre la calidad de vida que padecen millones de personas, y la efectiva dependencia que sobrellevan decenas de Estados-nación con los efectos negativos de todo tipo que esto genera</p>
	</body>
	<back>
		<ref-list>
			<title>REFERENCIAS</title>
			<ref id="B1">
				<mixed-citation>Koop, A. (2022). The $100 Trillion Global Economy in One Chart. Visual Capitalist. <ext-link ext-link-type="uri" xlink:href="https://www.visualcapitalist.com/100-trillion-global-economy/">https://www.visualcapitalist.com/100-trillion-global-economy/</ext-link>.</mixed-citation>
				<element-citation publication-type="journal">
					<person-group person-group-type="author">
						<name>
							<surname>Koop</surname>
							<given-names>A</given-names>
						</name>
					</person-group>
					<year>2022</year>
					<article-title>The $100 Trillion Global Economy in One Chart</article-title>
					<source>Visual Capitalist</source>
					<ext-link ext-link-type="uri" xlink:href="https://www.visualcapitalist.com/100-trillion-global-economy/">https://www.visualcapitalist.com/100-trillion-global-economy/</ext-link>
				</element-citation>
			</ref>
			<ref id="B2">
				<mixed-citation>Prebisch, R. (1976). Crítica al capitalismo periférico. <italic>Revista de la CEPAL</italic> [1.<sup>er</sup> semestre], 7-74. <ext-link ext-link-type="uri" xlink:href="https://repositorio.cepal.org/bitstream/handle/11362/11967/001007073_es.pdf?sequence=1&amp;isAllowed=y">https://repositorio.cepal.org/bitstream/handle/11362/11967/001007073_es.pdf?sequence=1&amp;isAllowed=y</ext-link>.</mixed-citation>
				<element-citation publication-type="journal">
					<person-group person-group-type="author">
						<name>
							<surname>Prebisch</surname>
							<given-names>R.</given-names>
						</name>
					</person-group>
					<year>1976</year>
					<article-title>Crítica al capitalismo periférico</article-title>
					<source>Revista de la CEPAL</source>
					<comment>[1.er semestre]</comment>
					<fpage>7</fpage>
					<lpage>74</lpage>
					<ext-link ext-link-type="uri" xlink:href="https://repositorio.cepal.org/bitstream/handle/11362/11967/001007073_es.pdf?sequence=1&amp;isAllowed=y">https://repositorio.cepal.org/bitstream/handle/11362/11967/001007073_es.pdf?sequence=1&amp;isAllowed=y</ext-link>
				</element-citation>
			</ref>
			<ref id="B3">
				<mixed-citation>Stiglitz, J. &amp; Rosengard, J. (2015). <italic>Economics of the Public Sector</italic> (4.<sup>a</sup> ed.). W.W. Norton Company.</mixed-citation>
				<element-citation publication-type="book">
					<person-group person-group-type="author">
						<name>
							<surname>Stiglitz</surname>
							<given-names>J.</given-names>
						</name>
						<name>
							<surname>Rosengard</surname>
							<given-names>J</given-names>
						</name>
					</person-group>
					<year>2015</year>
					<source>Economics of the Public Sector</source>
					<edition>4.a</edition>
					<publisher-name>W.W. Norton Company</publisher-name>
				</element-citation>
			</ref>
			<ref id="B4">
				<mixed-citation>Szentes, T. (2003). <italic>World Economics II. The Political Economy of Development. Globalisation and System Transformation</italic> (1.<sup>a</sup> ed.). Akadémiai Kiadó.</mixed-citation>
				<element-citation publication-type="book">
					<person-group person-group-type="author">
						<name>
							<surname>Szentes</surname>
							<given-names>T</given-names>
						</name>
					</person-group>
					<year>2003</year>
					<source>World Economics II. The Political Economy of Development. Globalisation and System Transformation</source>
					<edition>1.a</edition>
					<publisher-name>Akadémiai Kiadó</publisher-name>
				</element-citation>
			</ref>
			<ref id="B5">
				<mixed-citation>Tejedor Estupiñán, J. M. (2022). <italic>Economic Impacts of the Free Trade Agreement Between the European Union and Colombia</italic> [Ph.D. thesis, Budapesti Corvinus Egyetem]. <ext-link ext-link-type="uri" xlink:href="http://phd.lib.unicorvinus.hu/1196/">http://phd.lib.unicorvinus.hu/1196/</ext-link>.</mixed-citation>
				<element-citation publication-type="book">
					<person-group person-group-type="author">
						<name>
							<surname>Tejedor Estupiñán</surname>
							<given-names>J. M.</given-names>
						</name>
					</person-group>
					<year>2022</year>
					<source>Economic Impacts of the Free Trade Agreement Between the European Union and Colombia</source>
					<comment>[Ph.D. thesis, Budapesti Corvinus Egyetem]</comment>
					<ext-link ext-link-type="uri" xlink:href="http://phd.lib.unicorvinus.hu/1196/">http://phd.lib.unicorvinus.hu/1196/</ext-link>
				</element-citation>
			</ref>
			<ref id="B6">
				<mixed-citation>Vallejo Zamudio, L. (2018). Implicaciones del ingreso de Colombia a la OCDE. <italic>Apuntes del CENES</italic>, 37(66), 9-10. <ext-link ext-link-type="uri" xlink:href="https://revistas.uptc.edu.co/index.php/cenes/article/view/8587">https://revistas.uptc.edu.co/index.php/cenes/article/view/8587</ext-link>
				</mixed-citation>
				<element-citation publication-type="journal">
					<person-group person-group-type="author">
						<name>
							<surname>Vallejo Zamudio</surname>
							<given-names>L</given-names>
						</name>
					</person-group>
					<year>2018</year>
					<article-title>Implicaciones del ingreso de Colombia a la OCDE</article-title>
					<source>Apuntes del CENES</source>
					<volume>37</volume>
					<issue>66</issue>
					<fpage>9</fpage>
					<lpage>10</lpage>
					<ext-link ext-link-type="uri" xlink:href="https://revistas.uptc.edu.co/index.php/cenes/article/view/8587">https://revistas.uptc.edu.co/index.php/cenes/article/view/8587</ext-link>
				</element-citation>
			</ref>
		</ref-list>
	</back>
	<!--<sub-article article-type="translation" id="s1" xml:lang="en">
		<front-stub>
			<article-categories>
				<subj-group subj-group-type="heading">
					<subject>Editorial</subject>
				</subj-group>
			</article-categories>
			<title-group>
				<article-title>The Failures of the International Economic Integration and the Supranational Governance</article-title>
			</title-group>
			<contrib-group>
				<contrib contrib-type="author">
					<contrib-id contrib-id-type="orcid">0000-0002-2346-3222</contrib-id>
					<name>
						<surname>Tejedor-Estupiñán</surname>
						<given-names>Joan Miguel</given-names>
					</name>
					<xref ref-type="aff" rid="aff2"><sup>
 <italic>1</italic> 
</sup></xref>
				</contrib>
				<aff id="aff2">
					<label>1</label>
					<institution content-type="original"> . Dirección de correspondencia: Facultad de Economía, Universidad Católica de Colombia, carrera 13 n.° 47-49 (Bogotá, Colombia). Correo electrónico: jmtejedor@ucatolica.edu.co. </institution>
					<institution content-type="normalized">Universidad Católica de Colombia</institution>
					<institution content-type="orgdiv1">Dirección de correspondencia: Facultad de Economía</institution>
					<institution content-type="orgname">Universidad Católica de Colombia</institution>
					<addr-line>
						<postal-code>carrera 13 n.° 47-49</postal-code>
						<city>Bogotá</city>
					</addr-line>
					<country country="CO">Colombia</country>
					<email>jmtejedor@ucatolica.edu.co</email>
				</aff>
			</contrib-group>
		</front-stub>
		<body>
			<p>Just as there are market and State failures (<xref ref-type="bibr" rid="B3">Stiglitz and Rosengard, 2015</xref>), in the current context of globalization there are also failures in the international economic integration process, and in the supranational institutions that regulate the integration processes. To be able to solve major global problems such as pandemics, inequality, war, and climate change, these failures must be understood in all their complexity. These problems are part of the reality that emerges from the globalization crises, and which has been considered irreversible for a long time. But the current trends of prioritizing national interests or of forming of regional blocs indicate the opposite.</p>
			<p>In this complementary dynamic between long-term processes, the main failures of the international economic integration are: 1) unequal international exchanges; 2) asymmetric and interdependent international relations; 3) global or international public goods; 4) externalities; 5) imperfect information; and 6) an international economic imbalance. The main shortcomings of the supranational governance or supranationalism are: 1) limited access to information; 2) partial control over private multinational corpora-tions; 3) partial control of the international bureaucracy and supranational institutions; and 4) limitations imposed by the political processes of integration at national and international levels (<xref ref-type="bibr" rid="B5">Tejedor Estupiñán, 2022</xref>).</p>
			<p>Historical and geopolitical analyses have identified that unequal international exchanges perpetuate a colonialist pattern, in which the global north (industrialized and developed countries) dominate international relations with the rest of the world (non-industrialized and developing countries). This failure is reflected in the imperfect competition and in the concentration of production, income, and riches in a few countries, multinational corporations, and businessmen (<xref ref-type="bibr" rid="B1">Koop, 2022</xref>). On the one hand, developed countries have a highly qualified and specialized labor force, production of goods and services in high added value sectors, high levels of public spending, investment in research and development, and surpluses in their balance of payments product of the international free trade (United States, China, Japan, Germany, United Kingdom, India, France, Canada, Italy, and Brazil). On the other hand, developing countries have a low-skilled labor force, low productivity, are specialized in the production and export of raw materials, and of basic and labor-intensive manufactured products of low added value; also, they have a balance of payments deficit, which means they don't obtain significant gains from international trade (Tuvaly, Nauru, Micronesia, Tonga, Belize, South Sudan, Somalia, Kyrgyzstan, Kosovo).</p>
			<p>Therefore, there exists an asymmetric and interdependent system of international relations, which manifests itself mainly in the asymmetric patterns of the international trade of goods and services, in the asymmetric property relations resulting from foreign direct investments, in the asymmetric relations resulting from international labor migration and technical assistance, in the asymmetric interdependence of the technology transfers, and, finally, in the asymmetric interdependence of information (<xref ref-type="bibr" rid="B4">Szentes, 2003</xref>).</p>
			<p>The international or global public goods are represented mainly in the global security area, which is faced with threats of internal and external wars, and particularly the threat of chemical, atomic, mediatic, psychologic or even cybernetic wars. It is also important to consider the global development, which should guarantee the progressive reduction of the economic, political, and social inequalities. Finally, it is necessary to guarantee the environmental equilibrium, without which production and even life would be impossible on this planet To guarantee the production and provision of these public goods, the national governments, the economic blocs, and the supranational institutions that promoted the new world order after World War II, should provide them in a coordinated manner. And even more so considering that after the COVID-19 pandemic and the Russo-Ukrainian War the global hegemony and the world order are changing and gravitating towards Eurasia.</p>
			<p>The externalities, such as the destruction of commerce or of poorly competitive economies, or the environmental pollution, are caused by the insufficient intervention of the state and the supranational institutions. This situation, together with a hyper consumer culture, has endangered the equilibrium of the environment, and with it the survival of the planet with threats such as global warming and climate change.</p>
			<p>Imperfect information proliferates in the abysmal gaps in human development, particularly in connectivity, internet and information access, media manipulation, fake news, and access to quality education, both public and private.</p>
			<p>Antecedents to this international economic imbalance are to be found in the period between the Great Depression of 1929 and the financial crisis of 2008, and in the current economic crisis generated by the COVID-19 pandemic, with its effects on unemployment, global production, inflation, devaluation, etc. These are only some of the negative macro-economic effects that show that neither the State nor the market have been able to arrive at the equilibrium postulated by the neoclassical theorists. The global economic informality is another market failure. Transnational mafias dominate the black market, smuggling not only goods, but also weapons, persons, and narcotics, generating enormous profits in the process. And this is compounded by negative externalities, such as wars, generalized violence and addictions.</p>
			<p>The supranational global order is affected by several failures. First, it suffers from limited information. International integration is a complex process, and the results of agreements are difficult to predict. In most economic and political international negotiations, many negotiators and governments lack information or negotiation capacity to be strategic and achieve efficient and equitable treaties or agreements. For example, most agreements seek to increase commerce and protect human rights and the environment; however, their redaction is abstract, which prevents their execution or evaluation, or even the formulation of incentives or penalties to enforce their dispositions.</p>
			<p>Another aspect of great concern is the limited control exerted over multinational corporations by supranational institutions and national governments. For example, the private financial institutions were insufficiently controlled by the State, not only during the 2008 financial crisis, but also recently during the COVID-19 pandemic, when global oligopolies for vaccine sales were created, which sold millions of doses without proper research, compromising vast amounts of global public spending. While local governments have granted incentives for research and innovation to these corporations, they not only imposed dubious sale conditions to the States but have also been inefficient in the vaccination process and the eradication of the pandemic.</p>
			<p>It's imperative to pay attention to the limited control exerted by the international bureaucracy and supranational institutions, which is affected, among others, by the corruption levels and democratic stability of the nation states. Since the creation of the United Nations Organization, the International Labor Organization, the World Trade Organization, the Organization for Economic Cooperation and Development, the International Criminal Court, among other supranational institutions and non-governmental international organizations, dozens of declarations, resolutions, and sentences have been emitted, which have served as guidelines for the constitutions of nation states, but also as parameters to facilitate a fairer, more supportive and equitable international integration process (<xref ref-type="bibr" rid="B6">Vallejo Zamudio, 2018</xref>).</p>
			<p>Both the national governments and the supranational institutions are responsible for the enforcement of the provisions and regulations contained in those declarations and resolutions. This failure manifests itself specially in a crisis of the imitative and non-authentic capitalism of the developing countries, where the highest income strata of the population control the enterprises and most important bureaucratic positions, influence the elections of the national representatives to the supranational institutions, and even control the economies of other states through sanctions and blockades not contemplated in the supranational normative frameworks (<xref ref-type="bibr" rid="B2">Prebisch, 1976</xref>). Frequently, the fact that the stated objectives are not reached is not completely intentional, obeying more to the ambiguity and abstractness of the objectives embodied in agreements, declarations, and resolutions. In other instances, the problems are caused by the bureaucrats' lack of necessary competences and incentives to respect and manage the supranational legal frameworks. For example, the negotiator of a trade agreement can be more interested in the development of certain industries than in the labor rights of the workers of a particular country.</p>
			<p>Finally, the limitations imposed by the national and international processes of integration are determined hegemonically by the developed countries and evolve in a complex way. For example, a lot of negotiating members of commercial agreements, ambassadors, and consuls, among other representatives, have incentives to benefit certain hegemonical powers or special-interest groups, even if only to climb the upper echelons of the international order. Adding to these problems are the democratic instability of most developing countries, corruption, and the revolving doors, with their evident conflict of interests, and the citizens' lack of information about the causes and consequences of these failures. The hegemonic control exerted by developing countries over developed ones translates into a new global order with negative economic, social, and environmental results that were not planned, but also not anticipated by the theories of international economic integration.</p>
			<p>This is the reality that explains the background of the current economic and political dynamic prevalent in the international scene, with its perverse results on the quality of life of millions of people, the dependence that affects dozens of nation states, with the negative consequences this entails</p>
		</body>
	</sub-article>-->
</article>